martes, 14 de octubre de 2008

CSIC: semana previa a competición

En el planeta Dune, donde no existe el agua, los gusanos dominan las llanuras y la casa Atreides el resto, que no es mucho. No voy a hablar de lo que puede pasar si no frenamos el cambio climático, sino que me ha recordado el mantra que las brujas Bene Gesserit se transmiten entre sí: El Miedo mata la mente. Por cierto, magnífico libro plasmado en una pobre película que no le merece.

Y en este caso no se trata de temor hacia los toboganes de la carrera del CSIC el próximo domingo, que los hay (calculo que más de 6 kms son cuesta arriba) y como todos sabemos, las cuestas cuestan. No, no lo es. Es miedo a no dar la talla.

Después de los brutales entrenamientos de las últimas tres semanas, con interminables series cortas y cambios de ritmo, y de la fuerte motivación que ahora compartimos los compañeros de entreno, tanto los de 10 mil como los maratonianos (¡este fin de año vamos a hacer cosas grandes!), no puedo fallar.

¡Y qué pronto se olvida uno de lo que cuesta conseguir las cosas! Apenas he bajado de 40 minutos en un diez mil y ya estoy jugueteando con la idea de repetir e incluso bajar de 39. Y lo peor es que me creo que lo tengo al alcance de la mano, y sólo tengo que querer cogerlo. Pero eso duele. Revolotean los espíritus del atletismo, ya anticipo la agonía imprescindible para la victoria, aunque en este caso no tenga nada de épica porque es contra mí mismo en mitad de un pelotón de miles anónimos.

En fin, allí estaremos, caras amigas para compartir el sufrimiento en algún momento. Espero que lo que pienso es motivación y seguridad no sea delirio colectivo. Mucha suerte a todos.

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"No conoceré el miedo. El miedo mata la mente. El miedo es el pequeño mal que conduce a la destrucción total. Afrontaré mi miedo. Permitiré que pase sobre mí y a través de mí. Y cuando haya pasado, giraré mi ojo interior para escrutar su camino. Allí por donde mi miedo haya pasado ya no quedará nada, sólo estaré yo". Frank Herbert, Dune (1965).

martes, 7 de octubre de 2008

Convertíos y corred

La anécdota de hoy la han protagonizado nuestros compañeros férricos de los vestuarios de la Chopera, así llamados los que le pegan a las pesas o hierros. Otros de los habituales con los que compartimos instalaciones, esta tribu es un grupo simpático que hace ambiente y por ello se diferencia de futboleros o padeleros.

Pues por fin, después de muchos dimes y diretes, quesiques y quenoques y provocaciones en broma, se han animado a abandonar el lado oscuro y trotar con nosotros en el mundo exterior. Una vez vencida su agorafobia, y ya acostumbrados a la luz del día (es lo que tienen los fluorescentes de los gimnasios, le vampirizan a uno) incluso nos han acompañado en parte de un progresivo de 7 kms. Han sufrido con dignidad, mejor que cualquiera de nosotros los escurríos haciendo press banca con 100 kilos, pero una vez probado el sabor del ácido láctico es difícil no repetir, por lo que amenazan volver.

Y esta fue la crónica del Retiro de hoy, donde siempre ocurren cosas y nunca pasa nada.

domingo, 5 de octubre de 2008

Semanita echada a perros

Menos mal que terminó la semana, muy chuchurría después de la euforia del lunes, cuando pensaba que seguro-seguro habría podido bajar de 39 minutos en la perfecta (los runeros, al menos el que escribe, son muy de AC-DC: isi hubiera apretado aquí, isi hubiera recuperado allá...; hasta que he visto el video de llegada y lo "matao" que estaba, que parecía que empujaba las piernas como remos).

Pues eso: el lunes rodaje de recuperación; el martes, cagalera (perdón a los finolis); el miércoles, rodaje con corcho (perdón otra vez, finolis, vete a leer algo de moda o así); el jueves, cursito en el curro; el viernes, madrugón para poder correr pero sin prever que con la llegada del otoño a esas horas el JC1 está oscuro como el culo del tío Tom; el sábado, rodaje suave precarrera y el domingo, sin carrera por problemas logísticos, y a cambio un test de 3 mil con un mísero 11:22.

En fin, un punto de decepción por esta sensación de bajón. Seguramente estoy recuperando después de dos competiciones seguidas, tanto física como psicológicamente, y espero que se pase. Esta semana cumplo 3 años en esto del correr y 38 en esto del comer, y espero pasar muchos más de ambas cosas. Hoy me siento un poco existencial, mañana sí o sí tengo que resetear en el Retiro.