jueves, 8 de enero de 2009

Retorno al Retiro

Frío en la calle y frío en el parque, varios bajo cero por la mañana y pocos más al mediodía. Quién le iba a decir al pobre Martínez Campos, que con lo que pasó en Africa y Cuba, iba a pasarse la eternidad sobre un estanque congelado. Y por si la vuelta al cole fuese poco dura, un cartel en la Chopera: "Machos Only", que en español significa "No hay agua caliente". Ni un segundo de duda, aquí se puede perder la forma pero no la compostura, y palante.

Poco a poco, se reunen todos los parroquianos, han acudido a la inauguración desde los machos alfa que llegan al olor de la sangre de la calidad de cada jueves hasta los curiosos férricos, juntándonos un grupo numeroso de una docena. ¿Y hoy qué toca? Oregones. Pufff, yo que quería un rodaje de charleta... ha habido lo justo para calentar, intercambiar los tiempos de las últimas carreras y preguntar por vacaciones (los entrenos, claro) y lesiones.

Otro día explico con detalle en qué consiste el Oregon. Resumiendo es un ejercicio en parado (rodillas al pecho, fondos, saltos...) seguido de una carrera de 100 metros, y una serie fuerte más larga al final. Después de las sentadillas las sonrisas y las ganas de charla desaparecen, y no te cuento después del 600, que era lo que tocaba hoy. Vamos a por el segundo. Este duele un poco más, demasiado turrón y salidas nocturnas estas navidades. Pronto llega el segundo 600, puf, ni de coña mejoro el anterior, hay que ver lo que se puede perder en una semana... pero ya está.

De vuelta al vestuario, ducha de agua fría (literal, no metafórica, que no ha sido para tanto), y para el curro, a ganar el dinero para zapatillas.

Y ésta fue la crónica del Retiro, donde los hombres son fuertes y hoy, por encima de la media.

sábado, 3 de enero de 2009

Cuaderno de bitácora, resumen de 2008

Este post es un rollo, salvo que te interese conocer las estadísticas de mis entrenamientos (cada día que entreno apunto en excel lo que hago, una obsesión más de corredor).

En 2008 he corrido 2.712 kilómetros en un promedio semanal de 52 k's. Eso me ha llevado 12.668 minutos, lo que vienen a ser 211 horas o casi 9 días completos. De éstos un 20% ha consistido en sesiones de calidad (así a lo bruto, por debajo de 4 min/km). El tiempo medio por kilómetro ha sido de 4:40, que no está mal como ritmo de rodaje.

Este año he participado en 12 carreras, una por mes de media, pero concentradas en el último trimestre del año. La más larga ha sido una media y la más corta un 7 mil. Desde la primera en abril hasta Canillejas en noviembre he superado todos mis tiempos en todas las distancias. Mi objetivo para el año era bajar de 40 minutos en 10.000, superado ampliamente, y mejorar el tiempo de la media de Valladolid del año pasado, conseguido. También he logrado mis mejores tiempos en distancias cortas (p.e. 3:15 en un kilómetro).

En resumen, un buen año, he conseguido objetivos, no me he lesionado, he subido otro peldaño en calidad de entrenamiento y he aprendido mucho.

Conservo los dorsales en un archivador y aquí voy a guardar los tiempos:



Buena salida y entrada de año

Me gusta esta época del año, por muchos motivos, y entre ellos el poder encontrarme con muchos amigos que como yo vuelven a casa por Navidad (vuelveeee a casaaa vuelveeeee). Me dan un poco de pena y risa todos esos ñoños que en estas fechas hablan de marketing, consumo y demás zarandajas para hacerse los outsiders.

Aquí el que esté libre de consumir que tire la primera piedra, y al que no le guste hacer regalos que no los haga y punto. Y no entro en el tema religioso de estas celebraciones, ya que éso va en la conciencia de cada uno, y hablando de religiones, los runeros tenemos numerosas carreras estos días, siendo muy especial la del último día del año, ya que ¿qué hacer si no despedirlo corriendo?

En mi caso, el 31 por la mañana participé en el Cross de las Doce Uvas, 10 kilómetros de circuito muy revirado, con numerosas curvas de 180 grados, nada de asfalto y mucha arena de obra, césped, tramos de barro que te pegaban al suelo y buenos resbalones (casi me voy al suelo en una curva, con las lluvias de este año era indispensable correr con clavos). De todas formas, quedé el 18 de mi categoría, y curiosamente hice la misma marca que en la primera carrera del 2008 (eso sí, en ruta).

Y al día siguiente, por la mañana, cuando el Campo Grande estaba vacío de gente y lleno de zombies alcoholizados que iban camino de sus madrigueras, recibí el 2009 con 9 vueltas de un kilómetro, curiosamente sin escuchar improperios de estas inofensivas criaturas.

Y ésta fue la crónica deportiva de mis vacaciones en Valladolid, donde salí más días de copas que a entrenar, al mismo tiempo demostrando sin machacarme que puedo bajar de 39 minutos en un 10 mil. El descanso no viene mal, aunque ya estoy deseando volver a campar por el JC1 y el Retiro y cabalgar con mis compañeros.

¡Feliz año!