jueves, 14 de enero de 2010

Consejos para ciclistas urbanos

Con la que está cayendo estos días de nieve y lluvia, muchos compañeros alucinan con que siga viniendo en bicicleta a trabajar, teniendo en cuenta que mi mono de curro es un traje. Por eso siguiendo la serie de posts de equipamiento he pensado subir al blog estos consejos para desplazamientos urbanos en bicicleta para aquellos que tenemos que vestir ropa formal. En España se prodiga poco el uso no recreativo de la bicicleta, por cultura, escasas vías y por la mala folla de los conductores. Afortunadamente cada vez se ven más como yo (estos días no). Ahí van mis consejos:

- La bicicleta debe ser adecuada al tiempo. Lo mejor es una bici de paseo, que permite una posición erguida para ir cómodos, con barra baja para bajar en los semáforos (la mía es de mujer, no tiene) y unas grandes ruedas que las hacen rápidas y cómodas y a su vez permiten cruzar sin problemas los caminos de los parques. Para las inclemencias invernales, con lluvia, hielo o nieve en el suelo como estos días, es mejor la BTT, con más superficie de agarre y tacos. Salvo que tengas grandes desniveles en tu recorrido no necesitarás muchos cambios, con 2 platos y 6 piñones es suficiente.

- Es muy conveniente llevar luces delantera y trasera, ya sea de dinamo o con lamparitas, las de LEDs producen mucha luz, pesan poco y consumen poca batería. También es conveniente llevar un par de cables para asegurar la bici, por un lado el sillín y la rueda trasera y por otro la delantera y el cuadro. Si recurrentemente dejas la bici aparcada en algún sitio, puedes tener siempre enganchado en el sitio un pitón un poco más grueso. En todo caso, el peso que portamos es importante por lo que no podemos pasarnos con el grosor de los cables. No dejes nada que aprecies cuando estaciones la bicicleta, y cuanto más vieja, mejor.

- Siempre es necesario llevar unas pinzas para los pantalones, el plato te los puede romper o se pueden manchar. El casco es siempre recomendable, así como guantes. La ley de Murphy dice que se puede pinchar, como efectivamente sucede, por lo que llevaremos una bolsita bajo el sillín con cámara de repuesto y desmontables, así como una bomba de aire.

- En caso de lluvia, yo me pongo un sobrepantalón y mi gabardina de goretex, así como una gorra y unos guantes del mismo material, y así voy completamente impermeable. Si no quieres comprar tanto equipamiento, hay unos ponchos ligeros de travesía que te cubren por debajo de las rodillas y hacen una función similar, aunque son más incómodos cuando sopla viento. Cuando hace mucho frío, utilizo unas orejeras de esquí o el pasamontañas de la bici de carretera.

- Para mí el calor es lo peor. Para no sudar, lo más recomendable es bajar el ritmo de pedaleo (a 12 km/k apenas se suda), dejar la americana en una percha en el trabajo y evitar colgarte mochilas a la espalda. Yo tengo un transportín que se instala fácilmente en la tija y ahí llevo la mochila.

- Planifica bien tu desplazamiento evitando las calles con mucho tráfico, tanto rodado como peatonal. Mucho cuidado siempre, los coches, especialmente a primera hora de la mañana, tienen vida propia y no respetan nada. Cuando ruedes entre ellos, hazte valer, como las motos, y reclama tu propio espacio. Si te vas al bordillo tú sólo, además de poderte estrellar contra alguna puerta que se abre o algún coche que se incorpora de repente, te cerrarán más. Ojo con los peatones, pagan con el ciclista su impotencia ante los coches y no suelen ceder el paso, por lo que por lo generalmente tenemos enemigos a pie y a cuatro ruedas.

A disfrutar. Poder ir al trabajo en bici es un placer y un privilegio. Es divertido, sano, económico… y todo suma en las piernas.

martes, 12 de enero de 2010

Patinando en el Juan Carlos

Menudo diíta, y ya van muchos seguidos. Este mediodía no tocaba piscina sino correr, y solamente me he cruzado con el Futinerus Maripoppins, que con lo ridículo que se le ve braceando como un manco y sujetando tieso el paraguas, hay que reconocer lo voluntarioso del señor de marras. Sólo he rodado 5 kilómetros, pero forzarme a salir ya ha sido un logro: además de las reuniones tóxicas de última hora y las inclemencias, el chapapote de agua y nieve que llenaba aceras y caminos era un riesgo para la estabilidad. En cuanto he pisado los caminos del Juan Carlos he salido al asfalto “escaldado”, y no por el frío sino por los resbalones. Mañana será otro día.

 

lunes, 11 de enero de 2010

Nevada en Madrid

Aquí es el tema de conversación, todo el mundo empalmao con lo que ha tardado el metro o cómo ha venido en coche. Os dejo un par de videos.