sábado, 23 de agosto de 2008

Crónicas valencianas

Siempre es agradable correr por la playa, en concreto por el borde del mar, en esa zona húmeda en la que no te hundes en la arena pero donde las olas quieren juguetear continuamente, como un cachorrillo, mordisqueándote las zapatillas al mínimo descuido.

Así, en mi primer día de vacaciones en la playa me dispuse a disfrutar de la brisa marina a una hora temprana de la mañana con una ambiciosa distancia, en torno a 16 kilómetros. No obstante, el sofocante calor húmedo y el recorrido, esquivando continuamente las olas y los andarines, unido a mi imprevisión de no llevar conmigo agua, me llevó a sufrir más de lo debido, completando el recorrido en torno a 5 minutos por kilómetro. Esto no pintaba bien.

Sin embargo, estas condiciones no desaminan a los atletas locales, y para mi sorpresa, el mes de agosto es muy prolífico en carreras en la Comunidad Valenciana, con distancias normalmente en torno a los 7 kilómetros y casi todas gratuitas, por lo que elegí dos cercanas a mi lugar de vacaciones: Xeraco y Almoines, que serían un test de mi condición física y al mismo tiempo me permitirían mantener un cierto nivel de calidad en un mes en el que de otra forma baja notablemente el ritmo y volumen de entrenamiento (en mi caso, agosto ha tenido casi la mitad de kilómetros que cualquier otro).

El jueves 14 de agosto participé en la carrera Correpatinaybaila de Playa de Xeraco, con un recorrido de 7,1 kms completamente llano, con rectas larguísimas acompañadas de varios giros de 180 grados, que prometían un buen ritmo.

Estupenda la organización, 1.073 corredores inscritos, todos con su dorsal (control por código de barras) sin colas ni prisas en un ambiente festivo. Tremendo calor y humedad pese a ser las 8 de la tarde (se me empañaban las gafas de sol), y todos en la melé de salida completamente sudados, deseando que nos refrescase la brisa. Suelta de globos y allá vamos.

Para mi sorpresa, porque no he estado entrenando calidad sino algo de técnica de carrera, conseguí mantener una buena media para poder conseguir 27:55 (3:56 de media), incluyendo un último kilómetro en 3:38, que me hizo recordar esos tres miles en el Retiro en el que apretamos al final en el Paseo de Coches.

Más chulo que Punteras, recogí mi camiseta, mis naranjas y al apartamento a invitar a todo el mundo a cenar por haber quedado el 62 en la clasificación.

Justo una semana después, y apenas dos o tres entrenamientos en los que insistí en técnica de carrera, a correr los 7 kms de Almoines, otro pueblo cercano.

Lo que parecía una carrera más elaborada no estaba tan bien organizada: largas colas para recoger el dorsal y el chip, muchos atletas (creo que hasta 500 más de los inscritos) apuntándose a última hora sin chip y con el dorsal confeccionado a mano, retraso de media hora en la salida, medio kilómetro más de lo anunciado...

Tampoco el recorrido trajo muchas alegrías: una salida "neutralizada" debido a que el primer kilómetro pasaba por una calle estrecha de un carril, con gente sentada en sillas en las aceras, hecho que si bien en Xeraco era agradable por los ánimos, aquí se hacía angustioso por el encajonamiento, me sentía corriendo un sanfermín de Pamplona, esquivando morlacos que avanzaban a más de 6 minutos el kilómetro estorbando continuamente.

Total, primer mil a 4:11 y con el desgaste de zafarse de un grupo pegajoso. La teoría en estos casos es no zigzaguear y conservar fuerzas para más adelante, pero nadie es perfecto y pudo mi impaciencia. Más adelante, otra sorpresita: para un tramo de pocos cientos de metros junto a un río, dos fuertes pendientes, una de bajada y otra de subida, con una nueva ralentización.

Con estos avatares la carrera iba transcurriendo y el objetivo de bajar de 4 minutos por kilómetro se desvanecía lánguidamente, cuando en los últimos 500 metros me conseguí sacudir la caraja y apretar a un ritmo de 3:36, consiguiendo un honroso 29:52 que me permitió llegar el 45 de 572 corredores, sin contar los "guerrilleros" que no cronometraban el tiempo.

Conclusión, buenas sensaciones al haber pasado con éxito dos pruebas que me permitirán encarar el objetivo de la segunda mitad del año de rebajar 40 minutos en 10 mil sin haber perdido mucha forma en vacaciones. También optimismo para las tres carreras a las que me inscrito en septiembre, y sobre todo ánimos para entrenar la semana que viene, con la Chopera cerrada madrugando para correr antes de ir al trabajo. Puff...


4 comentarios:

  1. Fernando, veo que no paras, esta temporada te vas a salir.

    Saludos,

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  2. NOS vamos a salir!!! Me alegro oir de ti, el lunes de vuelta al Retiro (es muy bucólico ver amanecer en el JC1, pero un poco cansado...)

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  3. Yo tambien estuve en la CorrePatinaBaila y estoy de acuerdo contigo... No es como aquí en Madrid que te cobran un pastón por carreras que ya quisieran estar organizadas y con tanta animación como esta...

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  4. Tienes razón Capi, esto es Madrid y se nota el precio, aunque creo q tb hay carreras muy majas que merecen la pena y no son muy caras (p.e. Csic y Aranjuez). En lo que respecta a la animación, por lo general en sitios pequeños es más divertido. He visto que corriste Mapoma, te animo a correr SSebastián y disfrutar del ambiente. Salu2!

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