domingo, 28 de diciembre de 2008

Carrera del Turrón (Arroyo de la Encomienda)

Hoy he ganado mi primera carrera, pero corriendo con ventaja porque no había bolsa por medio ni por tanto africanos. Así me gustaría empezar algún post, pero como hoy es el día de los inocentes me lo permito.

El caso es que, después de una semana de fiestas, comilonas, cenorrios y copazas, junto con una premeditada reducción del entrenamiento para asimilar la competición del pasado domingo, hoy he corrido una de las carreras navideñas de Valladolid, la del Turrón, este año en su primera versión de 10k (al Garmin le han sobrado 90 metros). Y he comprobado que ninguno de los factores anteriores ha ocasionado una disminución en mi rendimiento, porque he repetido el 38:52 de Aranjuez, sin sufrir en exceso (a estas alturas no tengo ni una sóla gana de hacerlo).

Contento por mi actuación, he llevado un ritmo muy sostenido, gracias primero a un grupo que me ha llevado los primeros 5 o 6 kilómetros, y cuando han pegado el bajón haberme podido enganchar a un compañero excombatiente de la mili (¡¡poco ha faltado para darte un susto, JM!!). Pena que después de un rato se nos haya despegado una de las chicas del Vaillant y su elegante propulsor, toda una alegría para la vista.

También me ha gustado la organización y el circuito: tres vueltas casi idénticas en torno a un agradable parque, casi completamente llano, con algún tramo de césped, algún otro de barro y el resto sobre todo de tierra dura o asfalto. Aunque las curvas y el terreno ralentizan el ritmo, no lo he notado en exceso. El número de corredores, muy adecuado, unos 600, y las chicas solamente hacían dos vueltas, por lo que pese a ser caminos estrechos no se notaba demasiado.

La mañana también ha acompañado, el hielo de los sombríos y del estanque recordaba la helada de la noche, pero finalmente ha salido el sol y ha calentado hasta 10 grados. Al terminar, caldito y bolsa del corredor que incluía camiseta y cómo no, turrón. Por cero euros, genial.

¡Y ya sólo queda una! Como buen corredor, toca sudar el día 31 para despedir el año, en mi caso en el Cross de las Doce Uvas. En principio, solamente pensaba rodarla, pero uno es frágil, y nunca se sabe... Mucha suerte en vuestras sansilvestres y ¡feliz entrada de año! Os deseo un 2009 tan bueno como el 2008, deportiva y personalmente hablando. Contra la crisis, endorfinas.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Vuelve el sol

Después de mi agitado último post quería escribir sobre algo más relajante para volver a recuperar la tranquilidad de mi karma, espíritu o cualquier otra chorrada zen de las que se llevan ahora (¿dónde está ese súmmum hispánico de la tranquilidad que homenajeaba Cela, la siesta con pijama y orinal…?) Y me ha venido a la mente el rodaje regenerativo de este mediodía en el Retiro, donde hemos narrado las excusas, mentirijillas y anécdotas de la carrera del domingo mientras nos deleitábamos de una buenísima temperatura para lo que ha hecho esta estación.

Porque no hace falta que nos digan los meteorólogos que ha sido el otoño más frío en los últimos no-sé-cuantos años, ni que la Niña ha abierto un pasillo al viento ártico, basta haber visto día tras día el estanque que guardan Martínez Campos y cía. con una capa de hielo que hoy había desaparecido. O haber pasado de vestir cada día de largo con cortavientos (¡si hasta Vicente “el profesor universitario” se ha comprado uno!) a volver a ir de corto.

A mí estos cambios de temperatura me causan desconfianza. Cuando escucho o me sorprendo diciendo “hace buen tiempo”, a continuación pienso inmediatamente, ¿es bueno que haga calor en estas fechas? Al pan pan y al vino vino, y en Navidades tiene que hacer frío y nieve preferentemente, y en verano calor, y estas variaciones no me gustan lo más mínimo. No porque no las aprecie personalmente, sino porque me hacen pensar con tristeza que el calentamiento global, inducido o no (yo creo en el inducido) es un hecho.

Y además, quizás alguien piense que soy un raro, pero muchos corredores estarán de acuerdo que correr con frío, lluvia o nieve, como muchos días de este otoño, es agradable: curte el cuerpo y la voluntad, despeja la mente y para no ponerme solemne, ¿cuándo si no podríamos usar todo ese equipamiento “imprescindible” de nuestro vestuario deportivo?

Y esta fue la crónica de hoy del Retiro, donde hoy sí que no ha pasado más que el tiempo.

Lo barato sale caro: Pepecar

Como este es mi blog y puedo escribir de lo que me de la gana quería poner aquí un aviso a navegantes que busquen quejas, reclamaciones o se sientan estafados por esta compañía de alquiler de vehículos que tiene como imagen un personajillo setentero, simpático hasta que tira de navaja y te raja la cara.

Aviso encarecidamente a todos los que se atrevan a alquilar una furgoneta con Pepecar (est. Chamartín) como hice yo en mala hora el pasado sábado, que examinen meticulosamente cada centímetro cuadrado de la luna del vehículo, así como cualquier otro desperfecto (que suelen ser muchos, en dos ocasiones he alquilado y en ambas estaban bastante rozadas), y que se piensen muy mucho si están dispuestos a salir en pelotas a la carretera con la escasísima protección de su “cobertura extra de daños”.

¿Por qué tanta cautela con Pepecar?

La otra ocasión ni me miraron la furgoneta (de hecho, la puerta no cerraba con llave y ni me lo dijeron cuando me la llevé ni cuando la devolví), pero en esta al devolverla me dieron el susto de mi vida al informarme que la luna tenía un impacto (ver la foto y “alunizad”) y que perdía toda la fianza de 350 euros, sin paños calientes. Pedí la hoja de reclamaciones para la OMIC, me parece un abuso de poder y de mi buena fe increíble e insoportable:

- El golpe en cuestión medía 3 o 4 milímetros y calificarla como “picotazo en la luna” o profetizar que llevaría a su rajado total es como decir que un rozón en la chapa llevaría a la oxidación de la carrocería. Si no, comprobad las lunas de vuestros coches a ver cuantos golpecillos tenéis sin haber tenido que cambiarlas.

- Estoy seguro que no se hizo conduciendo yo porque no noté ningún canto en el cristal (en una autovía desierta un sábado soleado al mediodía como no te cague un pájaro...) De cualquier manera es materialmente imposible haberla detectado en la entrega, porque la furgoneta te la dejan en una zona del parking poco iluminada, no te acompañan a recogerla y como mucho te dicen “que la arrimes a la entrada de la tienda” para ver los desperfectos que figuran en el contrato. Eso sí, cuando la devuelves ellos la meten en su túnel de lavado con el techo lleno de fluorescentes. Y lo que no te imaginas es que tienes que buscar desperfectos milimétricos.

- Aunque lo hubiera ocasionado yo, nadie está exento de que le caiga una piedrecilla del coche de delante, y asumir el riesgo de perder 350 euros de fianza en ocho horas de alquiler es desaforado, de saberlo nadie alquilaría un vehículo. Es lo mínimo que incluye cualquier seguro, rotura de lunas. Esto es lo que informo aquí. Lo barato sale caro, cuidado con Pepecar.


(PD: he visto que los empleados de Pepecar son bastante activos en los foros donde les ponen a parir. No os molestéis, para vuestra información en este blog no hay libertad de opinión para entes non gratos ni vástagos de peripatética)

domingo, 21 de diciembre de 2008

XXV Carrera de Aranjuez

Por tercer año consecutivo he corrido en Aranjuez, para mí la última carrera "seria" del año y una de las fijas en mi calendario. Esta ocasión, más disfrute por un día luminoso y agradable en contraste con el frío que pasamos el año pasado. A mi entender, los que se han abrigado, que los había y muchos, se han equivocado ya que sobraban hasta los guantes.

Como en ocasiones anteriores, nada ha decepcionado: el habitual recorrido panorámico por los jardines de Aranjuez franqueado por árboles, prácticamente llano excepto una cuesta en el kilómetro 8; una organización impecable y una estupenda bolsa de corredor con mochila, camiseta y vituallas. No es de extrañar que los dorsales vuelen en uno o dos días.

Y mi actuación, buena pero no la mejor, he perdido 23 segundos respecto la última carrera pero no lo suficiente para haber bajado otra vez de 39 minutos. Como sospechaba, estoy en regresión, tanto entrenamiento de calidad y competición no puede mantenerse indefinidamente sin pagar peaje. De cualquier forma, presiento que la carrera de hoy más el descanso por la festividad de esta semana me permitirá recuperar y hacer un buen tiempo en la Carrera del Turrón en Arroyo (Valladolid) el próximo domingo.


domingo, 14 de diciembre de 2008

Regresión a la media

El viento del Juan Carlos es muy honesto: siempre va de cara, vayas por donde vayas. Esta mañana además traía consigo una sensación térmica que rondaba los cero grados, haciendo aún más duras las series de dos mil con las que me estaba flagelando. Al menos este domingo no me cayó la chupa de agua del pasado, que tocaron 800 con hijuelas.

Para distraerme de las miserias de los 2 miles, me entretenía pensando en la miríada de corredores que pululaban por el parque, bastantes más que cuando hacía mejor temperatura, quizás por la proximidad del único evento deportivo anual de muchos que es la San Silvestre vallecana. Meditaba que en el JC1, por lo general, rodar por debajo de 5' implica rebasar a casi todo el mundo y por debajo de 4' pasar como un huracán. Tengo que reflexionar por qué hay esta diferencia tan notable con el Retiro, donde se aprecia la presencia de populares de más nivel.

Otro de mis onanismos mentales ha consistido en cavilar cómo la posición en el espacio de la Tierra respecto al Sol influye en que recibamos esta especial luz tan propia de fechas cercanas al solsticio de invierno, que coincide con la carrera de Aranjuez el próximo domingo y que me ha traído pensamientos tan festivos como la llegada periódica de un asteroide a la Tierra. Lo del espacio, no lo de la carrera.

Lo que me ha inspirado Aranjuez no ha sido mucho más alegre, porque siento que mi progresión parece haberse detenido, los días de series no me noto tan fuerte como hace algunas semanas, lo que me hace sospechar que mi esperanza de mantener mi última marca o incluso bajarla, bastante infundada por otra parte, puede quedar en eso, una esperanza.

O sea que, estadísticamente, si no he dejado de mejorar desde hace meses, en algún momento tengo que regresar a mi media, donde quiera que esté. Mejor no obsesionarme, es el final de una temporada bastante productiva, afortunadamente no he tenido ninguna lesión y todavía quedan un par de carreras para echar el resto.

Y esta fue la crónica del JC1, donde los hombres tienen el cromosoma XY, las mujeres XX y las cotorras que están expulsando las aves locales, ni idea.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Placer Solitario

Hacía tiempo que no lo experimentaba yo solo, y he llegado a la conclusión de que cuanto mayor se hace uno más aprecia más la esencia del placer y menos la compañía para conseguirlo. Recuerdo ahora aquellos tiernos años en los que lo compartía con mis parejas, espontáneas o recurrentes, jovencitas más o menos inocentes, en su primera vez o no, a las que me gustaba robar miradas furtivas durante el acto y observar su reacción. A unas las veía sorprendidas, a otras arrobadas, a las menos aburridas deseando que terminase. Y ya años después, con pareja estable, miraba la dulzura y seguridad del conocimiento mutuo.

Hasta que ayer, por falta de ocasiones de hacerlo acompañado, se me presentó la oportunidad de disfrutar en solitario de uno de mis placeres favoritos. Lo cierto es que éramos cinco, pero muy separados, gozando ellos a dúo y yo en soledad. Solamente dos parejas y media en todo el cine, deleitándonos con la última de Bond, James Bond. Porque ¿de qué hablábamos, si no? Otra de mis citas con la vida es ir al cine a cada una de las nuevas entregas de 007, desde que tengo uno de razón, presupuesto económico y capacidad de utilizarlo. Por supuesto, he visto todas ellas (las antiguas en video, claro) y cada vez que me sorprendo en la oscuridad de una sala agitado como un niño me doy cuenta que muchas cosas pasan pero la esencia permanece.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Ahora que vamos despacio

Este invernal otoño que estamos disfrutando nos ha deleitado hoy con un triplete de aguanieve, granizo y, para desconcierto final, sol. Y los pocos corredores que nos hemos aventurado al exterior, encantados, más por estética que por otra cosa, aunque en mi caso contarlo es un plus: el mismo rodaje tranquilo de cada lunes, rodeados de infinitas esferas blancas, todas iguales, ha sido como estar dentro de una de esas bolitas de cristal con motivos navideños y nieve falsa.

Y esta fue la crónica del Retiro, donde nunca pasa nada y hoy, aún menos.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Existencialismo

Asomó el hocico el invierno. El estanque que vigilan Martínez Campos y los muertos de la guerra de Marruecos intenta recubrirse de fino hielo, pese a que el sol brilla con alegría. Otra estación a punto que caer, otro año a punto de transcurrir. Y la vida pasando, pienso en una tierna conversación madre e hijo sobre el drama de asumir la brevedad del ser:

- ¡¡Máaaare, qui se me pasa mu rápido el agua del reló de la viiiida!!!

- ¡Ay quillo! ¡Via decil al pápa qui no te lleve a mercar y más a la escuela! No ses un reló de agua, se llama clepsidra, por que chora el tiempo, y mi arma, ya los dioses de los gregos esos parientes de las Grecas tinían invidia de los humanos por ser moltales.

Pues eso, corazones, pronto llegará el invierno y con él un año más, o menos, como se vea. Da igual, los corredores somos recios, y vamos ligeros de equipaje. Necesitamos pocas cosas para ver la vida con serenidad. Bastan varios pares de zapatillas adecuadas a nuestra pisada, de mallas, pantalones, camisetas de manga corta y larga, cortavientos, chubasqueros, pulsómetro, guantes, visera... Mejor, borremos esta última línea... repetimos.

Los corredores andamos ligeros de equipaje, y porque sentimos el corazón tronar en el pecho fuerte y espaciado, contemplamos el paso del tiempo con tranquilidad, y podemos detenerlo a nuestro antojo, si no que nos pregunten por la eternidad de un minuto en un 400. Qué triviales se ven algunas cosas... Hoy me decía un futinero, que me perdone por este malvado comentario, que estando resfriado no quería correr (sic) porque le daba miedo un jamacuco al corazón... ¡¡Máaareeeee!!

En fin, que me sacudí la caraja de la semana pasada, y con un orgullo más grande que el de los gueis, ayer me marqué yo solito mi mejor marca personal en el kilómetro (3:16), y hoy me batí el cobre con la flor y nata de los fondistas del Retiro, comprobando en 10 series de 400 que los entrenamientos de distancias cortas y largas son completamente distintos y nos capacitan para unas u otras. Nuevamente, mi admiración hacia la picardía y la potencia del mediofondo.

Y de cara al fin de semana, suerte a los compañeros que van a la maratón de Donosti (San Sebastián, in spanish) y a la Espada Toledana (no, no es un bar de Chueca, es un cross). Por mi parte, intentaré machacarme en el JC1 para no perder comba con los que compiten. ¡Buena caza!

domingo, 23 de noviembre de 2008

Haciendo fútin en el Juan Carlos

Fin de semana de recuperación: con la sensación de sobreentreno, mis molestias varias ("lo mío"), y varios problemas logísticos, finalmente el único ejercicio ha consistido en un rodaje suave como el culito de un bebé el domingo. Vamos, que me han faltado los cascos, el móvil y la riñonera para ser un auténtico futinero. Por lo menos me ha desaparecido la molestia de la cadera.

Espero recuperar esta semana forma y ánimo con los compañeros del Retiro, aunque empiezo con mal pié, ya que el primer día de calidad estaré disfrutando de un compromiso laboral a las 3 de la tarde, un horario antiespañol y antipático para todo lo que no sea comida, siesta, juegos de naipes y si se tercia artes amatorias. Pero en fin, de algún sitio hay que sacar para pagar los carbohidratos y las zapatillas, y muy pocos privilegiados pueden vivir con dignidad de este deporte.

Y esta fue la crónica dominguera del Juan Carlos, donde los hombres no son fuertes, las mujeres no son guapas y el colesterol está muy por encima de la media.

jueves, 20 de noviembre de 2008

¿Sobreentreno?

Esta semana ha sido de todo menos tranquila, después de la machada de Canillejas. Si ésta ya fue una victoria pírrica que me dejó exhausto, las torturas que he padecido estos días no me han ayudado a recuperar. Siete cambios de 500 metros el martes (sub 3:30), un siete mil a 3:55 el miércoles, y ya reventado, el jueves dos series de siete trescientos. Tampoco debí haber ido a la consulta del dentista en bicicleta el miércoles por la tarde, a siete kilómetros de distancia.

El siete me habla... tiene que significar algo... 777... aquí hay una conspiración, sólo un número más que el de la bestia… ¿tendremos que buscar el secreto de los Templarios en el Retiro? ¿Estará enterrado ahí el Santo Grial? ¿Estoy en una secta que me ha abducido?

Ya fuera de teorías conspirativas, mi cuerpo se está resintiendo de las últimas competiciones y semanas de carga. Parezco un perro apaelado: me duele el abductor, el gluteo, la cadera, el talón; tengo sensación de piernas cansadas, rápidas subidas de pulsaciones a ritmos no muy elevados... quizás esté sobreentrenado, lo que es un obstáculo para obtener la deseada supercompensación. Es difícil aplicarse el consejo, pero este fin de semana me lo tomaré con tranquilidad: rodaje suave el sábado y sólo si me siento fuerte el domingo, algo de calidad. Ha ocasiones que descansar puede ser tan bueno o mejor como entrenar y esta parece una.

Y esto fue la crónica semanal del Retiro, donde casi todos los hombres son fuertes, las mujeres guapas y las pulsaciones bajo la media.

martes, 18 de noviembre de 2008

Alerta Zombie en Madrid

Siempre me han gustado las pelis de zombies, especialmente esas donde solamente sobreviven unos pocos humanos que toman todo lo que necesitan de supermercados y arsenales y subsisten escondidos esquivando tan aviesas criaturas (p.e. El Hombre Omega con Charlton Heston, Amanecer de los Muertos de George A. Romero). Lo que he ido observando es que según evoluciona la cinematografía, los zombies son cada vez más rápidos (en 28 Semanas Después corren más que la cabeza de la San Silvestre) y más inteligentes (en Soy Leyenda, hasta ponen trampas).

Pues bien, la evolución continúa y ya están entre nosotros, porque he descubierto que Madrid por la mañana está lleno de zombies. No corren, sino que conducen coches, y yo lamentablemente no tengo ningún arma y voy más despacio que ellos en mi bicicleta, en la que cada día intento llegar a la migración del Serengueti en un tiempo razonable.

Por lo general si te mueves sigiloso y no les importunas no suelen molestarte, salvo que deseen apropiarse del espacio ocupas o vayas a ocupar en décimas de segundo. En ese momento sus cerebros inanimados desatan toda su furia y lo toman, sin sentimientos ni remordimientos, pese a estar a punto de quitarte la vida en el intento.

Y cada día es una aventura en esta ciudad de muertos vivientes, donde la educación desapareció hace mucho tiempo. Ayer un zombie decidió hacerme detener en seco para entrar a su garaje, hoy otra zombie se saltó un paso de cebra a centímetros de mi rueda y encima levantó su muñón descarnado en lo que podría ser un atisbo de su extinta educación; las señales, los pasos de cebra no existen en sus neuronas resecas. En unos segundos el pulso se acelera, el corazón late con fuerza, “no, esto no puede estar pasando”, y tras la crisis pronto termina el ataque. ¿Cuándo llegará el siguiente? Tened cuidado, los zombies acechan, están en todas partes, en las calles, las tiendas, las carreteras... Incluso alguno puede estar leyendo ésto… ¿eres tú uno de ellos?

domingo, 16 de noviembre de 2008

XXIX Trofeo José Cano, vulgo la de Canillejas

Canillejas es muy popular, ya que tiene muchos adeptos y muchos detractores. A mí de esta carrera sólo me gusta el horario (empieza a las 11:30 y no hay que madrugar, como nos tiene acostumbrado nuestro ayuntamiento) y el perfil, algo menos escabroso que el resto de recorridos de Madrid. Un par de cuestas no muy duras y el resto en bajada.



Por lo demás, podría enumerar varios motivos para no ir: el acceso es muy antipático (la salida está a dos kilómetros de la boca de metro más cercana y a cuatro de la meta), la bolsa del corredor es propia de un eremita (por los 15 euros, una camiseta de algodón de la misma talla para todos, y un souvenir), y hoy en concreto, caos en la recogida del guardarropa.

También, comparada con otras, no hay tantas inscripciones (6.500), pero a mí siempre me ha agobiado la salida, en menos de un kilómetro los seis carriles del inicio se comprimen en dos y todo el mundo se pone de los nervios (sube y baja de aceras, entre los coches aparcados...)

Hoy. La mañana se levantó magnífica, un día limpio y soleado, que no caluroso, para poder correr cómodamente en manga corta. Mi actuación, españoles, no me llena de orgullo y satisfacción, y no por la marca, que ha sido buena (38:28, seis minutos menos que mi última Canillejas en 2006), ni por haber bajado por cuarta vez consecutiva en esta distancia.

Al contrario que en las anteriores, no he tenido la sensación de controlar la carrera, la salida me ha descentrado un poco y me ha marcado un ritmo demasiado rápido que he intentado sin éxito mantener. Por otro lado, estaba convencido de poder hacer un mejor tiempo en un circuito más favorable, quizás ya me pasan factura tantas competiciones. Esperaré a la última carrera "seria" de la temporada, Aranjuez, para intentar rondar el 38, antes de retirarme a los cuarteles de invierno y las carrerillas populares propias de Navidades.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Esto no puede ser bueno

Se abren las puertas del cercanías en la estación de Recoletos, y un rebaño informe de empleados acicalados se derrama de los vagones para completar su trashumancia diaria. Los túneles se llenan del sonido ensordecedor de sus tacones, que como pezuñas golpean las baldosas con un ruido seco que retumba fantasmalmente en las paredes, mientras la masa avanza rápida rellenando todo el espacio disponible ante ellos. Unos más ligeros zigzaguean esquivando otros ejemplares más lentos; otros corpulentos trepan con potencia las escaleras, optimizando sus cinco minutos de ejercicio diario; otros torpes se cruzan sin sentido; los menos han tenido la mala suerte de llevar dirección contraria y se acurrucan contra una esquina o escurren por un lateral para evitar ser arrastrados.

Sólo falta el río Grumeti para que uno visualice el salto de la gran migración de ñus en el parque del Serengeti, y aquí llega: los tornos de salida. Los homos oficinalis se agolpan contra las puertecillas, que parece que no dan abasto, y milagrosamente, la ola humana se pulveriza en una nube de vapor inofensiva que se pierde por las escaleras hacia la calle. Arriba, la luz y el frío calma el pánico desbocado de la manada, o lo disimula, y en cuanto llego al mundo exterior, espiro aliviado y trato de componerme. Este estrés hay que echarlo fuera, y pienso feliz que en unas pocas horas podré correr y pastar en libertad en la Reserva del Retiro, donde todos los hombres son duros, las mujeres guapas y las pulsaciones por debajo de la media.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Los lunes al sol

Hoy hizo un día estupendo, temperatura fresca, cielo limpio y el sol calentando con cariño contenido, lo suficiente para agradar pero sin agobiar. Así, como una lagartija esperaba estirando al resto de la manada, cuando una cara conocida se dirigió a mí. “Un día magnífico”, comentó afable. “Sí”, le agradecí las palabras, “todos son buenos para correr, solamente distintos” (leído ahora me suena un poco a filosofía barata, aunque creo que en la conversación sonó hasta simpático).

Sincerándome, lo decía un poco con la boca chica, porque después de “disfrutar” de las frías y brumosas mañanas del fin de semana junto al Canal del Duero he agradecido la clemencia del mediodía de hoy. Por cierto, dejando de lado la estética del otoño en tan bucólico entorno, un fin de semana bastante duro, 33 kilómetros en dos días incluyendo un 6 mil a ritmo rápido el sábado y 5 series de kilómetro el domingo, éstas últimas con un flagelante objetivo de 3:30 y un discreto resultado de 3:37 de media. Para el registro, una semana de 80 kilómetros, con el mérito de ir absorbiendo en las piernas el fuerte cansancio provocado por los desniveles de la carrera del domingo pasado.

Después de este interludio social, recuento de bajas en las filas, los cientos del jueves han ocasionado más de una molestia en abductores, muy típico de las series cortas ejecutadas o demasiado rápido, o demasiado en frío, o con muchos años (éstos nunca son demasiados). El resto, a trotar un rodaje “degenerativo”, porque nuestros camaradas entrenando media y maratón nos han contagiado de su engañoso ritmo suave y hemos completado el 10 mil en poco más de 45 minutos. Más estiramientos al sol, y de vuelta al tajo.

Y esta fue la crónica del Retiro de hoy, donde siempre ocurren cosas y lo único que pasa es el tiempo.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

¿Cienes o cientos?

Los días de rodaje son los más amenos para correr apandados, porque conservamos el aliento suficiente para malgastarlo en la revisión de paradigmas variados que denotan lo profundo de nuestra sensibilidad más arcana. Llámalo lo divino y lo humano, las flores y los pájaros, o lo Unico.

Pues hoy ha brotado un importante debate entre los machos alfa que hollamos a diario los caminos del Retiro, no precisamente relacionado con el cambio de color de la historia y demás juegos de palabras de la prensa sobre la transición de poder en esa joven república, que se independizó de la pérfida Albión porque no le gustaba el té.

El dilema es: ¿mañana hacemos cienes, o hacemos cientos? Desarrollando un poco la cuestión, no terminamos de ponernos de acuerdo si las terribles 30 series de 100 metros que nos esperan agazapadas en el próximo asalto son de unos u otros. Esta discrepancia no surge a menudo, porque hay unanimidad en que los 400 son cuatrocientos, y no cuatro cienes, y tampoco solemos hacer series tan cortas.

Para dirimir el asunto he acudido al Diccionario Panhispánico de Dudas de la RAE (antes de que nadie me tache de repelente pedante, traducido al cristiano es “lo he aporreado en gúgel”), y he encontrado lo siguiente:

Ciento. 2. Usado como sustantivo para designar el número correspondiente…en la lengua actual se prefiere claramente la forma apocopada cien…Sólo se mantiene hoy el uso de la forma plena ciento en locuciones, frases hechas y refranes, así como en la expresión de los porcentajes…No existe el plural cienes, salvo para hacer referencia al guarismo...

Vamos, que no saca mucho de dudas. No obstante, parece que se pueda interpretar de las dos formas, ya que las series de cienes harían referencia a la diabólica cifra que nos espera y de cientos a los metros que recorreremos.

Por mi parte, me sigo quedando con los cientos: me importa poco lo que prefiera la lengua actual y mucho la mía, voy a correr cada uno de esos metros, y no a pintar unos números en el suelo ni en una metáfora. Pero cada uno que elija lo que más le guste, en esta cultura materialista mediática mimética moderna y multinacional en la que vivimos cada cual es libre a su entender de agredir al idioma, y lo que surja.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Oscurosclaros de la Carrera Popular BBVA

Una estupenda mañana para correr, fresca y pinteando en ocasiones pero sin mucho viento. Un montón de camisetas azules, disparo de salida y allá que fuimos, un primer kilómetro para arriba y cinco más prácticamente cuesta abajo, y desde ahí unos toboganes empinados, de los que rompen el ritmo.

La estrategia es sencilla de establecer y difícil de seguir, no acelerarse demasiado bajando y mantener en las subidas. En parte lo he conseguido, el tercer kilómetro (el más rápido) he ido a 3:30 y el más duro (el séptimo) a 4:14. Eso te obliga a ser paciente, dejar que te adelanten cuesta abajo e intentar cazarlos cuesta arriba, como los Zipi y Zape escapando de Don Pantuflo, en mi caso metiendo la marcha corta maratoniana, acortando zancada y aumentando frecuencia.


Y estos rifirrafes han durado hasta bien entrado el octavo kilómetro, cuando oh, dulce solidaridad, nos hemos hermanado con los que llegaban a meta en la carrera de 5 kilómetros paseando tranquilamente. Mala previsión la de juntar corredores que llegan a cuchillo en el último kilómetro de un 10 mil con los que corren un 5 mil a 8 minutos/km. Eslalom sobre pista, neutralización de la carrera, y lo peor, caos en la entrada: en la última recta a meta he tenido que saltar una valla, ya que me iba detrás de los lentos de la carrera de diez, sin haber visto ningún voluntario que avisase de la meta.

Lo mejor, cuando el caballo de Espartero me hizo un guiño desde el pedestal, por mis 38:48 en el diez mil. El tiempo final hasta el pico de la carrera me parece irrelevante, no me gustan nada los recorridos con distancias exóticas no comparables a otras carreras. Mañana, a recuperar al Retiro, curar las heridas y como nos gusta a todos los corredores, criticar con avidez la organización.

viernes, 31 de octubre de 2008

Una Carrera a lo Grande

Ayer recogí el dorsal para la carrera del domingo, organizada por BBVA en beneficio de ACNUR. Con un poco de humor, esta carrera es a lo grande: una gran causa, un gran kilometraje (en los listados se advertía que el recorrido era de 10,4 kilómetros) y una gran camiseta (cuando me probé en casa la acostumbrada talla L descubrí que una M habría sido más que suficiente).

No obstante, esperemos que no nos llueva demasiado y que el perfil sea tan bondadoso como promete, 5 primeros kilómetros en bajada, una subida suave de 4, y el último (y pico) en bajada. Lo tomaré como una buena preparación para la carrera de Canillejas, de recorrido muy rápido y además homologada.

Ya los deberes hechos, solo resta un rodaje suave mañana. Ha sido una semana de descarga, tanto que tengo la impresión de haber estado de vacaciones, exceptuando el oregon del jueves. Para los que me leen no iniciados, un oregon es un ejercicio multiestaciones de saltos, flexiones, sentadillas... que suele finalizar con un mil a tope, en este caso a 3:20. Otro día ya explicaré con más detalle en qué consiste, lo que me vendrá bien porque nunca recuerdo todos los ejercicios.

Como reflexión para el domingo, subiendo la cuesta de O'Donnell, la estatua del Caballo de espartero nos recordó, señera: Como Estos.

lunes, 27 de octubre de 2008

Espadazo de Damocles. En tol medio.

Llevaba tiempo barruntándose y al final llegó. El señor Damocles, jefe de mi empresa, ha decidido que estaremos mejor en una ubicación casualmente lejana al Retiro, por lo que desfilaremos hacia otros lares menos apropiados para la práctica del atletismo y más para la práctica empresarial. De aquí a no muchos meses, menos de los deseados, tendré que cambiar el nombre del blog a "Corriendo solamente en el JC".

Y uno que es muy sentido, desnuda aquí unos sentimientos de esos. Me apena abandonar el privilegiado enclave del Retiro y dejar de ser un habitual donde muchos son turistas. La rutina de encontrarme cada día con los familiares compañeros de entrenamiento. El peculiar y agradable hecho de ir conociendo a las personas por conversaciones que la mayoría de las veces transcurren a la carrera. Sentirme parte de un variopinto grupo con una pasión en común, aprendiendo de corredores que han pasado media vida en esto. Planificar y compartir las duras sesiones de calidad, donde sí se cumple que mal de muchos consuela y estimula.

En fin, lo conocido da seguridad y los cambios siempre producen incertidumbre. O sea, ¡Carpe Diem!, de momento puedo seguir gozando cada día de todo éso y es lo único en lo que debo pensar, ni el futuro ni el pasado existen. A partir de mañana frío y lluvia, y de entrada, un progresivo de 12 kilómetros. ¡Buena caza!

domingo, 26 de octubre de 2008

Informe semanal

Los domingos siempre se me antojan rebosantes de una cierta languidez, supongo que motivada por la ineludible vuelta a la vida real y al trabajo de los lunes. Buen momento para hacer cuentas del trabajo hecho los últimos 7 días y pensar en los siguientes.

Termina otra semana dura de entrenamiento y también de climatología, pero muy bien llevada. Después de la carrera del domingo pasado, no hubo tregua y sí muchas sesiones de calidad: un progresivo de 8 kilómetros el martes, un 6 mil a ritmo de competición el jueves (que me salió a mi entender magníficamente, a 3:49) y el sábado 15 series de 300 metros en algo menos de un minuto, junto al lago del JC1 (he añadido un enlace con la ubicación medida, ya que para mí es uno de los lugares más atractivos del parque para hacer series, no sólo por lo llano sino por su agradable situación).

De postre, en ese mismo lugar con un fresquito de los que despabilan y bajo un impoluto cielo azul, hoy ha tocado un test de un kilómetro. He igualado mi mejor tiempo en esa distancia, 3:17, satisfactorio pese a la carga de los 300, que sin ser espartanos me dejaron bastante tocado. Esta prueba me permitirá planificar los siguientes entrenos, estoy deseando llegar el lunes a la escuela del Retiro para escuchar a los mayores y dar los siguientes pasos para la carrera solidaria del domingo que viene.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Un jarro de agua fría. O mejor dos.

Es el primer día otoñal en el Retiro. Viento, lluvia, frío y una deliciosa serenidad en el ambiente, vacíos los caminos y los prados. Las hojas adornan los árboles con los colores de la estación, vivos y chillones por el contraste con el gris del cielo. En el suelo, un mosaico de las mismas tonalidades nos espera como alfombra roja a que lo recorramos, mientras las gotas repiquetean tenues con una melodía que se repite.

Aprieto el paso para llegar al vestuario, el parque me espera, no es fácil de comprender pero estoy deseando salir a empaparme de agua y sensaciones. Pronto nos vamos reuniendo los parroquianos, se separó el trigo de la cizaña y como llegaron se fueron las muchedumbres de caras nuevas. Un par de vueltas, y con mucha paz a la ducha caliente. Vuelvo a sentir las manos y debajo del barro aparecen mis piernas.

Y esta es la crónica de hoy del Retiro, donde siempre ocurren cosas y nunca pasa nada.

domingo, 19 de octubre de 2008

Así, así, así corro el CSIC

El día se levantó lluvioso y fresco, como de costumbre en esta carrera, y la entrega de dorsales se realizó de noche con luz artificial, como de costubre. Y en cinco minutos recogí mi dorsal, porque la organización de esta carrera ha sido super eficiente, como de costumbre. Creo que alguien se quejaba de los baños, como de costumbre, pero como yo voy a las carreras comío-bebío-meao-y-cagao, pues no me suelo enterar de esos detalles, como de costumbre. Disculpad los "como de costumbre", pero alguien me ha dicho que es muy poético y como de Antoniomachado repetir palabras en el mismo párrafo.

Antes de ir a calentar con la siempre agradabilísima gente del club Manchaton, al que pertenecen dos de mis compis del Retiro (con el divertido aliciente de colarnos en masa en la primera línea de salida), me se aproxima una reportera con un cámara "¿puedo hacerte unas preguntas?" "¡claroooo! (pensé que no ibas a pedírmelo nunca)" y ya en la primera, la exageración periodística: "¿cómo ves que las calles de Madrid se conviertan en una pista de patinaje por la lluvia?" (ni llovía ni llovió ¡más matao!). Para ver la interviú, corazones de otoño, el próximo sábado en Telemadrid, a las 10, "En Acción", si es que no me leen y me censuran (ah, il divo...).

Vaya por delante que en esta ocasión, que se me ponga un ojo de chicle si tenía gana alguna de competir (Vicente dixit), es más, tenía y tengo la sensación de que iba pasado de entrenamiento. Aquí va una imagen* del perfil del "suave" recorrido, con la que redundan muchas explicaciones:




Mi planteamiento fue: los dos primeros kilómetros, rapidísimos, para sacar renta y conservarla hasta el 5 (hasta ahí a 3:49/km). Del 5 al 7, dolor, me he ido a 4:16 cada uno. Cuando te crees que has pasado lo peor, una cuestecita en el 8 para recordarte que esto es el CSIC, una de las más duras de Madrid. Y el último, a tope para intentar hacer lo que no había hecho antes, 3:38 que no han impedido que superase en casi 12 segundos los 39. Mi mejor tiempo en un diez mil hasta la fecha, aunque hoy con bastantes malas sensaciones, y más de un minuto por debajo de la edición del año pasado. (Nota: el tiempo neto de mi clasificación oficial ha sido 38:49. ¿Alguien me lo puede explicar?)

No obstante, pese a sentirme sobreentrenado en esta última semana, hemos bajado todos los hermanos de sangre en un recorrido muy duro, lo que me da buenas vibraciones para las siguientes, de perfil más suave: la próxima, el día 2 de noviembre, la carrera solidaria del BBVA (este año primera edición del 10 mil). Seguiremos informando, corazones.

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* Datos de Garmin 405, imagen de Sporttracks una vez aplicada la corrección de elevación

martes, 14 de octubre de 2008

CSIC: semana previa a competición

En el planeta Dune, donde no existe el agua, los gusanos dominan las llanuras y la casa Atreides el resto, que no es mucho. No voy a hablar de lo que puede pasar si no frenamos el cambio climático, sino que me ha recordado el mantra que las brujas Bene Gesserit se transmiten entre sí: El Miedo mata la mente. Por cierto, magnífico libro plasmado en una pobre película que no le merece.

Y en este caso no se trata de temor hacia los toboganes de la carrera del CSIC el próximo domingo, que los hay (calculo que más de 6 kms son cuesta arriba) y como todos sabemos, las cuestas cuestan. No, no lo es. Es miedo a no dar la talla.

Después de los brutales entrenamientos de las últimas tres semanas, con interminables series cortas y cambios de ritmo, y de la fuerte motivación que ahora compartimos los compañeros de entreno, tanto los de 10 mil como los maratonianos (¡este fin de año vamos a hacer cosas grandes!), no puedo fallar.

¡Y qué pronto se olvida uno de lo que cuesta conseguir las cosas! Apenas he bajado de 40 minutos en un diez mil y ya estoy jugueteando con la idea de repetir e incluso bajar de 39. Y lo peor es que me creo que lo tengo al alcance de la mano, y sólo tengo que querer cogerlo. Pero eso duele. Revolotean los espíritus del atletismo, ya anticipo la agonía imprescindible para la victoria, aunque en este caso no tenga nada de épica porque es contra mí mismo en mitad de un pelotón de miles anónimos.

En fin, allí estaremos, caras amigas para compartir el sufrimiento en algún momento. Espero que lo que pienso es motivación y seguridad no sea delirio colectivo. Mucha suerte a todos.

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"No conoceré el miedo. El miedo mata la mente. El miedo es el pequeño mal que conduce a la destrucción total. Afrontaré mi miedo. Permitiré que pase sobre mí y a través de mí. Y cuando haya pasado, giraré mi ojo interior para escrutar su camino. Allí por donde mi miedo haya pasado ya no quedará nada, sólo estaré yo". Frank Herbert, Dune (1965).

martes, 7 de octubre de 2008

Convertíos y corred

La anécdota de hoy la han protagonizado nuestros compañeros férricos de los vestuarios de la Chopera, así llamados los que le pegan a las pesas o hierros. Otros de los habituales con los que compartimos instalaciones, esta tribu es un grupo simpático que hace ambiente y por ello se diferencia de futboleros o padeleros.

Pues por fin, después de muchos dimes y diretes, quesiques y quenoques y provocaciones en broma, se han animado a abandonar el lado oscuro y trotar con nosotros en el mundo exterior. Una vez vencida su agorafobia, y ya acostumbrados a la luz del día (es lo que tienen los fluorescentes de los gimnasios, le vampirizan a uno) incluso nos han acompañado en parte de un progresivo de 7 kms. Han sufrido con dignidad, mejor que cualquiera de nosotros los escurríos haciendo press banca con 100 kilos, pero una vez probado el sabor del ácido láctico es difícil no repetir, por lo que amenazan volver.

Y esta fue la crónica del Retiro de hoy, donde siempre ocurren cosas y nunca pasa nada.

domingo, 5 de octubre de 2008

Semanita echada a perros

Menos mal que terminó la semana, muy chuchurría después de la euforia del lunes, cuando pensaba que seguro-seguro habría podido bajar de 39 minutos en la perfecta (los runeros, al menos el que escribe, son muy de AC-DC: isi hubiera apretado aquí, isi hubiera recuperado allá...; hasta que he visto el video de llegada y lo "matao" que estaba, que parecía que empujaba las piernas como remos).

Pues eso: el lunes rodaje de recuperación; el martes, cagalera (perdón a los finolis); el miércoles, rodaje con corcho (perdón otra vez, finolis, vete a leer algo de moda o así); el jueves, cursito en el curro; el viernes, madrugón para poder correr pero sin prever que con la llegada del otoño a esas horas el JC1 está oscuro como el culo del tío Tom; el sábado, rodaje suave precarrera y el domingo, sin carrera por problemas logísticos, y a cambio un test de 3 mil con un mísero 11:22.

En fin, un punto de decepción por esta sensación de bajón. Seguramente estoy recuperando después de dos competiciones seguidas, tanto física como psicológicamente, y espero que se pase. Esta semana cumplo 3 años en esto del correr y 38 en esto del comer, y espero pasar muchos más de ambas cosas. Hoy me siento un poco existencial, mañana sí o sí tengo que resetear en el Retiro.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Cubierto de gloria, y casi de algo más

He descubierto que mi cuerpo sodomiza, y perdón por el chiste Serrano pero la presión de los media (odio la jerga de periodista) sobre el cerebelo es muy fuerte. No, vamos a ver, creo que alcanzar objetivos no me produce un repentino apetito por ingerir fortasecs. Sin embargo, sí estoy empezando a convencerme que despúes de un intenso esfuerzo como la carrera de ayer se abre una ventana en mi sistema inmunológico que me hace pillar cualquier cosa, vaya, tal como dicen los artículos de las revistas. Ya me pasó en Donosti después de terminar la Marathon.


Bueno, miserias aparte, hoy me he negado a comprar el Marca con las clasificaciones de la Carrera Imperfecta. Una cosa es que te ofrezcan el servicio de la foto de llegada y otra la clasificación, creo que la inscripción ya debería incluirla y ser de libre acceso en la web, no me van a forzar a pasar por el kiosko para comprar una revista de futboleros por el recuerdo. De todas formas, queda aquí para los anales (mala palabra en el día de hoy) que llegué el 136 de la carrera. Trampa: es orden de llegada lo que no quiere decir que no haya otros corredores con mejor tiempo neto. Que hubieran espabilado y se hubieran puesto con la élite.

A cambio de este boicot comercial, ABC nos ha regalado una foto en la que la cuadrilla del Retiro salimos en primera plana en el instante siguiente al disparo, que a mi entender así debió ser el Big Bang, porque de estar apiñados sobre la línea de salida de repente se abren varias filas de corredores como ondas y partículas a la caza de su antimateria. Seguro que he dicho una sandez pero los del Gran Colisionador de Hadrones (es como de coña el nombre) están muy ocupados arregándolo para ponerme un comentario.

Y menuda foto: yo me veo una mirada de determinación que asusta. Es como si hubiera estado en otra reencarnación en las Termópilas y cuando Leónidas hubiera gritado lo de "¡esta noche cenaréis conmigo en el infierno!", yo hubiera dicho "¡para mí el filete poco hecho!".

Lamentablemente mañana no podré acudir a misa de dos y media en el Retiro. Peligro, un neurótico sin endorfinas suelto.

domingo, 28 de septiembre de 2008

I Carrera Perfecta Nissan. Y mía.


No sabía el lunes pasado que esta semana iba a sonar dos veces la flauta: me tocaron 1o mil duretes de los de antes en la primi, y sin tenerlo previsto cubrí mi objetivo para 2008 en la Ferpecta de esta mañana.

Muy simpático el trayecto en metro, recogiendo en cada estación gente con la camiseta roja de la carrera y llenando los vagones de deportistas camino a la Meca del Retiro. Hoy corríamos en casa, y nos permitimos el lujo de quedar en el árbol donde empiezan las series los días de calidad, ése que está marcado con una estrella y muchos sudores.

Un ratillo de rodaje por nuestros caminillos de todos los días, y una vez más a colarnos en el cajón de los buenos, porque eso de estar en la línea de salida justo detrás de Abel Antón no está muy bien ¡pero mola! También al lado, Martín Fiz y Chema Martínez, en hueso (carne poca).

Petardo de salida, y allá que voy, tomo el lateral rápidamente para no molestar a nadie (no así ha opinado uno que iba esprintando, no sé si habrá quedado tercero o cuarto o ha despegado). Sin darme cuenta, estoy en Alcalá en 3:38 y decido bajar un poquito, pero no mucho, ya que es cuesta abajo y a mí me han enseñado que toca "tensar". Primer 3 mil a una media de 3:51, fugaz pero bella la bajada por la puerta de Alcalá, y la Cibeles, ¿quién se la ha llevado de ahí que no la he visto?

Sol, Palacio Real, otra vez Sol, y otro 3 mil que cae al mismo ritmo. Ummm, esto tiene buena pinta, pensaba, no estaba previsto en el guión, ni siquiera he dormido más de cinco horas anoche y si no reviento voy a bajar de 40... pero, y ¿las cuestas?

Llegada a Moyano, algunos libreros abiertos, y también el señor del mazo, tengo que bajar el ritmo deseando trepar como sea esa pared. Toma cuesta. Y a subir hasta menos de un kilómetro de la meta, y restan tres. Miro el reloj y dentro de las limitaciones de tener el cerebro sin riego, que está ocupado en echar una pierna detrás de la otra, decido mantener para poder apretar el último kilómetro, allá donde terminan nuestros tres miles en el Retiro, perdiendo en el peor de los casos lo ganado los primeros 6 mil y jugándomela en el último.

No hace falta, cae otro tres mil a 4:06, pero ¡ya estamoooooos Paseo de Coches! Tiro lo que puedo, y cuando creo que voy pisando huevos ya diviso la meta... último mil en 3:49, y estupefacto, miro mi tiempo en mi muñeca, 39:13.9. Yas didit. Fuegos artificiales, Martín y Abel y el Sursum Corda me sacan en hombros, Miss Madrid me trae un acuarius en una bandeja, y flotando salgo de allí... puede que los últimos momentos no hayan sido exactamente así, pero no hubiera podido sentir otra sensación diferente. Definitivamente, la media de Valladolid me puso como un torete... cómo me gusta correr, y cómo me gustan las cosas que se ganan con esfuerzo...

martes, 23 de septiembre de 2008

Correr no es de cobardes

Perdón por el título, un poco manido, pero ayer olvidé añadir una conversación divertida a mi entrada, que venía a cuento por las condiciones climatológicas.

Un día, a la salida del trabajo al mediodía, coincidí con otros compañeros que se dirigían a plantar sus peludos culetes delante de un plato en un restaurante. Uno, todo simpático, sin saber si mataba o espantaba, me espetó,


- ¿qué, a hacer algo de deporte?

- sí, un poco

- ¿no irás a correr?

- sí, ya ves

- pues correr es de cobardes.

Yo miré sonriendo a este Séneca, y muy tranquilo le dije, "correr es de tíos con las pelotas muy bien puestas".

Tendríais que haber visto su cara...

PD: aplicar igualmente a ovarios.

Recuperación pasada por agua

No sé si los cánones mandan descansar o rodar tranquilo el día después de una media. En todo caso, sentía las piernas tan doloridas que no tuve ninguna duda en que me vendría bien el rodaje. Además, ¿qué hacer si no correr en el Retiro al mediodía? Y para allá que fui, bajo una buena chupa de agua, para encontrarme con los habituales y zambullirnos en el recorrido de asfalto de los días de lluvia fuerte. Casi una hora trotando, haciendo bromas sobre el chaparrón a incautos y turistas y lanzándonos bravatas con los otros pirados digo corredores que nos cruzábamos. Después, con parsimonia, para las duchas, afortunadamente calientes. Si fuéramos gorilas habríamos tamborileado nuestros torsos de orgullo, un día más vencimos a la muerte.

domingo, 21 de septiembre de 2008

XX Media Maratón de Valladolid

Un año más, he tenido el gustazo de correr esta media. Impecable la organización, generosa la bolsa y llano el recorrido. En lo que respecta a los imponderables, la temperatura perfecta para correr (entre 16 y 22 grados, con nubes) y el público muy volcado animando (¡¡en Valladolid...!! ¿quién dijo que los castellanos son rancios?).

Curioso ha estado el viaje de Madrid a Pucela en ave, todo el vagón lleno de corredores preparándose para la batalla con sus tiritas , su vaselina, el reflex..., compartiendo neuras y manías, y agotando el papel del baño. Pequeñas reacciones corporales a la presión de los momentos previos a las carreras.

Y la carrera: por mi parte, éxito en el objetivo: he bajado más de un minuto respecto al año pasado (nunca sabré el tiempo neto oficial, porque este año no ha habido alfombrilla de salida, pero creo que ha sido 1:28.12).


Tengo que confesar una cosa: he hecho un poco de trampa. He llevado una liebre de lujo, Beni Il Cavalieri ha tirado de mi como un buey de un arado (especialmente el último tres mil, donde me he quedado clavado) y me ha marcado todo el ritmo de carrera como un reloj suizo. Una vez más ha demostrado que es un tipo tan elegante como describe el apelativo que cariñosamente le ha dedicado Vicente, y ha sacrificado una mejor marca por únicamente hacerme feliz. Beni, gracias de nuevo y que conste por escrito que el tiempo de la clasificación no es real, los dos segundos que he llegado antes de ti en mi espasmódico esprint de los últimos 20 metros son dos minutos que me has "regalado". Sabes que no ha sido por entrar antes.

En el viaje de vuelta coincidimos con Yesenia Centeno, la ganadora de la prueba, que muy simpática y agradable estuvo departiendo largo rato con nosotros explicándonos su "machada" de los dos maratones encadenados y algunas anécdotas de Pekín, tanto de su carrera como de su estancia allí (curiosas han sido las de cómo los chinos hicieron diluviar el día antes de la maratón femenina a base de nitrato de plata, o la de los rifirrafes en el avituallamiento). Verdaderamente, conocer a la élite del atletismo y que tengan esta envergadura personal es algo que te hace amar este deporte.

¡Hasta el año que viene, paisanos! Y el domingo que viene: la Carrera Perfecta.

martes, 16 de septiembre de 2008

¡Olé tus ovarios!

Esta vez sí me ha tocado conocer el JC1 de noche cerrada: cumpliendo el lema Ora et Labora he tenido que poner el despertador a las 6:50 para poder conciliar los compromisos laborales y “religiosos”, y así correr por la mañana y trabajar al mediodía, porque las comidas de trabajo son trabajo. Y sorprendentemente, la mayoría de los runeadores con los que me he cruzado eran corredoras, lo cuál es muy encomiable ya que a priori, el madrugón, la oscuridad a esas horas y lo vacío del parque podría echarles para atrás. Mi enhorabuena, me gusta ver cómo aumenta el número de mujeres que practican este deporte, a veces difícil de conciliar con las obligaciones familiares y laborales.

Y ahora lo negativo del paseo matutino: querido conductor, ya sé que a esas horas estás acarajotado y además no tienes la menor sensibilidad hacia las personas que practican un deporte, pero antes de las 8 de la mañana esas rayitas pintadas en el suelo también deben respetarse. Sí, tú llegas antes, pero porque aceleras a tope y yo no peso 10 toneladas, si no te lo pensarías. Como me quite la camisa y saque el traje de superglobero te subo el coche a lo alto del Pirulí. Y al fieradolescente que va con su ciclomotor y su churri por el carril bici, solamente decirte que tienes todas las papeletas para ser un triunfador. Eso sí, ten cuidado porque como te cruces con el acarajotado que no respeta los pasos de cebra, él te va a poner en lo alto del Pirulí.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Medio miedo a la media



A mí las carreras me ponen casi tan nervioso como los exámenes. Y tienen cosas en común, entre ellas la preparación: cuando estudias para un examen, hincas los codos hasta el último día, porque lo que no hayas memorizado hasta ese momento no lo vas a aprender. En las carreras, sobre todo en las de larga distancia, entrenas hasta la última semana/s, y lo que no hayas hecho hasta entonces, mejor no lo hagas porque vas a llegar cansado.

Esta semana previa a la Media de Valladolid toca de descarga, después de dos semanas de subida tanto de intensidad como de volumen, rondando o superando los 80 kilómetros. Es un momento que siempre me ha tenido un poco intranquilo, por un lado el cuerpo te dice “tú me has metido tralla hasta aquí, ahora tranquilo y déjame a mí que asimile el entrenamiento”, y por otra sientes el deseo de sacar los apuntes en cualquier parte y repasar de cualquier forma, o lo que es lo mismo, que si la última tirada larga, que si los últimos tres miles… No obstante, seré fuerte y me aplicaré el consejo como si fuera para otro: esta semana menos kilómetros, como mucho un día de calidad, el sábado media horita y el domingo a sufrir.

En este punto toca plantear la estrategia de carrera para intentar mejorar el 1:29 del año pasado, y haré como los jugadores de billar chuletas, cantando previamente qué bola meto dónde, queda mejor y no parece que ha sonado la flauta. Definir la táctica es clave, porque si eres muy conservador te quedarás corto, y muy optimista no aguantarás el ritmo. Como he entrenado por tres miles progresivos, voy a tomar esa distancia de referencia, corriendo los cuatro primeros más despacio que los tres últimos. Y como el sábado fui capaz de correr una tirada larga que incluía un 9 mil a 4:07, el enunciado es: correré cuatro por tres mil a 12:45 (4:15 min/km), sufriré tres por tres mil a 12:30 (4:10 min/km), y los 97 metros del final los dejaré a lo que den mi corazón o mi aparato genital, a elegir versión épica o hispánica. Eso debería bastar. Ahora, a relajarse. Ommmmmmmmm

jueves, 11 de septiembre de 2008

Por la Tierra


Correr al aire libre o cualquier otra actividad en el exterior es una fuente de sensaciones agradables, tanto más cuanto más alejado de las ciudades y del estrés de la civilización, lo que ya en el medievo observaron y denominaron el mundanal ruido. En contacto con la madre naturaleza uno se siente un ser vivo, sano y feliz. Pero lamentablemente el ser humano no corresponde adquiriendo con ella el compromiso que debiera. Al contrario, agredimos a la Tierra a una velocidad a la que no puede defenderse, o quizás sí, pero sus mecanismos de autorregulación pueden llevarnos a un entorno hostil para nuestra especie. El cambio climático y la desaparición de la biodiversidad tienen su causa última en la explotación desmedida e insensible de los recursos naturales, entendidos de manera muy amplia, desde el aire, el agua, las selvas, los caladeros, o incluso el matorral bajo de esa urbanización nueva en el pueblo donde veraneas.

Recuerdo de las primeras lecciones en la universidad la definición de economía: ciencia que estudia la distribución de los recursos escasos. Pues bien, desde este enfoque la causa de tan pernicioso comportamiento humano es que algunos de los recursos “gratis” considerados “infinitos” no lo son (en el caso del cambio climático, el aire como basurero de CO2), y tienen un coste muy elevado que pagarán las generaciones venideras. También un tal Malthus, economista del siglo XVIII, predijo, qué risa, que un incremento exponencial de la población del planeta no podría ser soportado por los recursos alimenticios disponibles. Vaya, ahora empezamos a leer que si todos los chinos comen tanta carne como nosotros no va a haber pastos en la Tierra para tanta vaca. Y que la producción de biocombustibles ha ocasionado la subida del precio de los alimentos. O el nuevo término “polución blanca” para las omnipresentes bolsas de plástico de los supermercados.

Quizás lo que no funcione de todo esto sea el modelo de consumo o de sociedad que la humanidad desea, o quizás las energías renovables lleguen a solucionarlo, pero el caso es que han pasado muchos años desde que se empezó a oír hablar del efecto invernadero y fenómenos relacionados y desde entonces ha habido muchos récords de temperatura máxima, y cuando los fabricantes de coches empiezan a bombardearnos con anuncios “ecológicos”, preocúpate. Y cuando ante la fuerte subida del petróleo la preocupación generalizada ha sido pedir una bajada en los impuestos o subvenciones para seguir quemando carbono, preocúpate. Cuando ante el deshielo inminente del ártico ya se negocia el reparto de los recursos del nuevo campo petrolífero, preocúpate.

Es un defecto de la raza humana, somos cortoplacistas, no vemos más allá de los problemas inmediatos, especialmente cuando los ocasionan comportamientos “inocuos” como llenar el depósito del coche, o dejar una luz encendida, o la despreocupación por el medio ambiente, que puede ser trivial como dejar nuestra basura en el campo un día de camping o seria, como talar un bosque para construir chalets para amantes de la naturaleza, o mucho peor. Como aparece en la película Rapa Nui ¿qué pensó el que taló el último árbol de la isla de Pascua?

Siento y lamento que poco puede hacer un individuo al respecto: reciclar, ahorrar electricidad y combustible, concienciar del problema a todos los que te rodean y asociarse (yo soy miembro de Greenpeace desde hace más de un año). Al menos vivo con la conciencia algo más tranquila. Pasa el mensaje. Por la Tierra.

domingo, 7 de septiembre de 2008

160 hectáreas para mí solito

O casi. En muchas ocasiones he entrenado en el JC1 en horarios intempestivos, como en noches de invierno con lluvia, o a las 7 de la mañana, y siempre me sorprendía encontrar otros corredores a por su "dosis" de endorfinas. Pero curiosamente fue este viernes a las 4 de la tarde cuando menos personas me he cruzado en este parque, apenas dos o tres en más de una hora. Y no por calor, sino que supongo que por los dictámenes del ocio: no se sufre al comienzo del fin de semana. 19 kilómetros de aperitivo antes de almorzar no son muy apetecibles.

Porque se aproxima la Media Maratón de Valladolid, y ya queda muy poco tiempo para prepararla. A mí siempre me ha causado mucho respeto cualquier carrera que incluya la palabra "maratón" en el título (exceptuando si añade "universitaria", que entonces puede ser un poco de chufla, como la media maratón universitaria de Valladolid, con un recorrido aleatorio entre 9 y 12 kilómetros).

Por respeto a los 21 mil 97 metros toca entrenarla específicamente, quedan apenas tres semanas y voy un poco corto de volumen, están muy cerca las vacaciones de verano y no es fácil traer los deberes hechos. Para ganar seguridad, necesito hacer algún rodaje largo, en ningún caso más de la distancia de la carrera o mi tiempo objetivo.

Por otra parte, este año la Media de Valladolid coincide con campeonato de España, y habrá un buen nivel como para no quedar mal conmigo mismo e intentar mejorar mi 1:29 del año pasado. Como carrera es ideal, muy llana, no suele hacer calor ni tampoco frío, y además muy bien organizada, barata y con buena bolsa. Es también especial para mí, ya que fue la primera y quiero participar en todas las que me queden, y es en mi ciudad natal. No porque reuna mucho público para animarme, sino por conocer bien el recorrido.

Por eso, después de una semana con dos días de calidad consistentes en dos tres miles, decidí de postre el viernes deleitarme con seis tres miles sin descanso, a un ritmo progresivo empezando fácilmente en 5 min./km. y bajando 10 segundos cada tres mil. La finalidad de este rodaje es simular la misma táctica en una carrera de larga distancia, habituándose a empezar más suave que el ritmo objetivo y apretar progresivamente. Prueba superada, buenas sensaciones, tuve que contenerme al principio y alcancé el ritmo objetivo en el penúltimo tres mil.

No obstante, preparo la media a costa de la Carrera Perfecta del día 28, me ha desanimado un poco saber que lo perfecto es lo bonito del recorrido, pero con unos rompepiernas considerables es difícil conseguir en la Ferpecta mi objetivo sub 40 de este año. Ya veremos más adelante, quedan muchas (CSIC, Canillejas, Aranjuez..), de momento, a ver si por tercer año consecutivo bajo marca en Valladolid. ¡Eh, amigos pucelanos y familia, quiero veros animando el día 21!

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Apreciaciones sobre el Garmin Forerunner 405

Este post va de equipamiento, o sea que si no eres corredor habitual escribe en google “flores y pájaros” y lee otra cosa. ¡Va!

Ante las “amenazas” de recibir un nuevo pulsómetro con GPS como regalo de cumpleaños, me he "resignado" a abandonar a mi actual compañero, el Polar S625SX y he investigado en la web sobre el mejor sustituto, creo que el Garmin Forerunner 405. No voy a describir sus especificaciones porque se encuentran en cualquier tienda online, pero por si a alguien le interesa aquí resumo mi anális:

A favor del cacharro:

Comodidad: no tienes que llevar ningún accesorio adicional para la medición de distancia y velocidad. Mi experiencia con el acelerómetro de pie del Polar es que el engorro te lleva a emplearlo sólo para mediciones concretas de recorridos o series, ya que en carrera ya tienes lo tuyo para encima ponerte un chisme (tanto con el peso de las zapatillas y luego vas y las descompensas). Me da lo mismo si es una pinza o cualquier otro accesorio para llevar colgando.

Diseño: estéticamente es bonito, y lo más divertido es el uso, pasando el dedo por la corona del reloj, al estilo ipod; los menús agradables de ver y también personalizables. Ahí va foto:


GPS: aunque me parece innecesario para utilizarlo todo el tiempo, te permite controlar la distancia y el ritmo, y otras funciones atractivas, como el virtual runner con el que corres contra un ritmo objetivo, o la posibilidad de pasar los recorridos a mapas, o compartirlos. Incluso hasta una navegación muy rudimentaria. También me parece positivo que puedas desconectarlo y ahorrar batería cuando no lo usas.

Precio: es unos 150 euros más barato que el Polar GS800 con el accesorio GPS.

Ni fu ni fa:

La conexión inalámbrica con el ordenador, la venden como la pomada. Viene con un USB inalámbrico, pero a mi la verdad me da lo mismo, casi preferiría otro método con menos uso de batería, afortunadamente también lo puedes encender y apagar mediante la configuración cuando vayas a usarlo.

En contra:

La Gran Desventaja, este reloj es de usar y tirar: la vida útil de su batería es 3 años, y no es reemplazable, aunque ignoro si el servicio técnico ofrecería algún apaño. Como precaución para demorar ese momento, me imagino que como en los móviles, si no se utiliza intensivamente la batería durará más, por ejemplo, no utilizando el GPS cuando no sea necesario (p.e. para un rodaje tranquilo por el mismo sitio de siempre) y desactivando las funciones que gastan energía y se usan esporádicamente como la de transmitir los datos al ordenador.

No es tan buen pulsómetro como Polar: al contrario que mi S625 no tiene tests de condición física, ni simples ni complejos, que te puedan dar pistas sobre tu estado de entrenamiento, pulsaciones en reposo, VO Max... La banda para el pecho es de plástico, como la de los Polar de gama baja.

En general la marca Polar me inspira más confianza, en cuanto a aparatos robustos y servicio postventa (he leído quejas sobre el servicio técnico de Garmin en España, y los costes de enviarlo a reparar que he leído en su web son altos. Afortunadamente tiene dos años de garantía, muy indicativo de la duración de la batería…)

¿Es necesario tapar un 20-30% de la pantalla con el nombre de la marca?

Mucha gente escribe sobre pérdidas e imprecisiones de la señal de GPS, mala estanqueidad incluso con lluvia (NO es sumergible), errores de software (p.e. se desconecta solo al cabo de 5 minutos en espera, lo que a muchos les ha ocasionado problemas justo antes de la salida de una carrera, si bien ya hay una opción para desactivarlo), etc., pero supongo que estos problemas se atajarán con el desarrollo del software o mejoras en el aparato, esta tecnología es relativamente nueva y siendo realistas, no deja de ser un gatchet. Yo no me iría al Everest con un FR405.

Yo creo que las ventajas superan a los inconvenientes, una vez mentalizado de que es un aparato para divertirme entrenando con él una temporada, espero que larga. Cuando se rompa se rompió. Conservaré mi Polar para los tests de cardio, y cruzo los dedos para que Polar espabile y diseñe nuevos aparatos en esta línea, más funcionales, baratos y con menos apariencia demodé.

La Reencontre

Primer día de escuela: reabren la Chopera y los abonados volvemos al Retiro. Ayer el infalible Vicente y yo, por eso de la querencia a las tablas, fuimos a hacer un picnic al paseo del estanque, divirtiéndonos con los que no se habían enterado que abría hoy y con los ojos desencajados vagaban por el parque como perros sin dueño: no, no es posible, no corremos… yo ya lo había hecho por la mañana, con lo que estaba descuidao. Y hoy, invadimos de nuevo el vestuario, desabrocho la mochila, saco mis nuevas Asics Nimbus y mis… mis… no he traído ropa. Esto sí es un andalosdonus en toda regla. Menudo globero.

Vicente, que se las sabe todas (ha llegado a ducharse en invierno en una fuente, no sé si en competencia con los indigentes, que nos lo cuente en su blog y así deja de escribir de muerte y cosas raras), me provee de calcetines. Una simpática empleada de las instalaciones me saca la “caja de resistencia” con las prendas olvidadas y elijo unos pantalones de futbolero que me llegan a las rodillas y no huelen muy mal. Como camiseta, el cuero del club del Retiro, a pelo. Y a rodar, poco más de una hora, unos 14 kms, de charleta con los habituales, contando los entrenos de las vacaciones (no las vacaciones), planificando las carreras hasta final de año y como siempre, hablando de los pájaros y las flores del parque. ¡Esta segunda parte de la temporada vamos a hacer grandes cosas!

domingo, 31 de agosto de 2008

Jarro de agua fría

Salí a comerme el mundo y me comí los mocos. Esto es lo más gráfico que se me ocurre para explicar la carrera de hoy, la Virgen del Villar en Laguna de Duero. Ni siquiera llegaba a 10 kms, cuatro vueltas de 2,45o metros en torno al lago. Un día perfecto, nublado y sin calor, como perfecta la pájara hacia la mitad del recorrido que casi me hace abandonar.

Volvió la maldición de los 40 minutos, despejando el espejismo de las buenas marcas de las carrerillas del verano, completé la carrera en poco más de 41 minutos, peor que el año pasado. Para evitar caer en la autocompasión, intento racionalizar el mal resultado: que si tampoco es que haya entrenado mucho últimamente, que si he ido demasiado fuerte la primera vuelta, que si no están marcados los kilómetros... bla bla bla. Ni yo me lo creo.

En fin, el running es así. Mañana empieza el cole en el Retiro, y a aplicarme, quedan varios meses para terminar el año y alcanzar el huidizo objetivo sub 40. ¿Será tan difícil? ¿Pocos años corriendo? ¿Mi genética me condena al punto de cruz? ¿Soy un moñas? ¿Tendré que empezar la colección de fascículos de cómo correr medio decente y no ser un globero?

Un regalito para animarme mañana, estreno mis Asics Nimbus (espero que estas no tengan ventilación como las anteriores, al parecer es un defecto común)... las penas con zapatillas nuevas son menos.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Amanecer en el Juancarlos

Muy de mañanita a finales de agosto, aún está Madrid perezosa de las vacaciones. Clarea un poco el alba, algunas farolas están apagadas y otras no, y la penumbra me rodea. Muy adelante en el carril bici que me lleva a la entrada del JC1 de la Alameda de Osuna sigo la figura fantasmagórica de un corredor vestido de blanco, y aún abotargado por el sueño imagino que es un espíritu de sonrisa descarnada, que me observa bajo las sombras de los arbolillos que flanquean la vía. Sacudo el pensamiento con un escalofrío y aprieto el paso, y cuando por fin alcanzo la recta que bordea la parte sur del lago alcanzo al espectro, materializado en una animosa muchacha a un buen ritmo para estas horas.

Mientras prosigo mi calentamiento, qué paradoja, disfruto del frescor de la mañana que nos va despabilando a mí y a los numerosos jardineros desperdigados por el parque, afanados en sus labores. El sol apunta rápidamente como una gran bola roja que torna la superficie del lago de ese color, mientras se apagan progresivamente las modernas luces indirectas de los puentes del parque y las farolas que me han acompañado hasta aquí. En el circuito del mil, las familias de patos se desperezan bajo la lluvia fina de los aspersores, lanzándose al agua protestando ruidosamente a mi paso, una y otra vez hasta que termino las cinco series y me apresuro a mi propia ducha para arreglarme y marchar al trabajo. Buen comienzo de día.

sábado, 23 de agosto de 2008

Crónicas valencianas

Siempre es agradable correr por la playa, en concreto por el borde del mar, en esa zona húmeda en la que no te hundes en la arena pero donde las olas quieren juguetear continuamente, como un cachorrillo, mordisqueándote las zapatillas al mínimo descuido.

Así, en mi primer día de vacaciones en la playa me dispuse a disfrutar de la brisa marina a una hora temprana de la mañana con una ambiciosa distancia, en torno a 16 kilómetros. No obstante, el sofocante calor húmedo y el recorrido, esquivando continuamente las olas y los andarines, unido a mi imprevisión de no llevar conmigo agua, me llevó a sufrir más de lo debido, completando el recorrido en torno a 5 minutos por kilómetro. Esto no pintaba bien.

Sin embargo, estas condiciones no desaminan a los atletas locales, y para mi sorpresa, el mes de agosto es muy prolífico en carreras en la Comunidad Valenciana, con distancias normalmente en torno a los 7 kilómetros y casi todas gratuitas, por lo que elegí dos cercanas a mi lugar de vacaciones: Xeraco y Almoines, que serían un test de mi condición física y al mismo tiempo me permitirían mantener un cierto nivel de calidad en un mes en el que de otra forma baja notablemente el ritmo y volumen de entrenamiento (en mi caso, agosto ha tenido casi la mitad de kilómetros que cualquier otro).

El jueves 14 de agosto participé en la carrera Correpatinaybaila de Playa de Xeraco, con un recorrido de 7,1 kms completamente llano, con rectas larguísimas acompañadas de varios giros de 180 grados, que prometían un buen ritmo.

Estupenda la organización, 1.073 corredores inscritos, todos con su dorsal (control por código de barras) sin colas ni prisas en un ambiente festivo. Tremendo calor y humedad pese a ser las 8 de la tarde (se me empañaban las gafas de sol), y todos en la melé de salida completamente sudados, deseando que nos refrescase la brisa. Suelta de globos y allá vamos.

Para mi sorpresa, porque no he estado entrenando calidad sino algo de técnica de carrera, conseguí mantener una buena media para poder conseguir 27:55 (3:56 de media), incluyendo un último kilómetro en 3:38, que me hizo recordar esos tres miles en el Retiro en el que apretamos al final en el Paseo de Coches.

Más chulo que Punteras, recogí mi camiseta, mis naranjas y al apartamento a invitar a todo el mundo a cenar por haber quedado el 62 en la clasificación.

Justo una semana después, y apenas dos o tres entrenamientos en los que insistí en técnica de carrera, a correr los 7 kms de Almoines, otro pueblo cercano.

Lo que parecía una carrera más elaborada no estaba tan bien organizada: largas colas para recoger el dorsal y el chip, muchos atletas (creo que hasta 500 más de los inscritos) apuntándose a última hora sin chip y con el dorsal confeccionado a mano, retraso de media hora en la salida, medio kilómetro más de lo anunciado...

Tampoco el recorrido trajo muchas alegrías: una salida "neutralizada" debido a que el primer kilómetro pasaba por una calle estrecha de un carril, con gente sentada en sillas en las aceras, hecho que si bien en Xeraco era agradable por los ánimos, aquí se hacía angustioso por el encajonamiento, me sentía corriendo un sanfermín de Pamplona, esquivando morlacos que avanzaban a más de 6 minutos el kilómetro estorbando continuamente.

Total, primer mil a 4:11 y con el desgaste de zafarse de un grupo pegajoso. La teoría en estos casos es no zigzaguear y conservar fuerzas para más adelante, pero nadie es perfecto y pudo mi impaciencia. Más adelante, otra sorpresita: para un tramo de pocos cientos de metros junto a un río, dos fuertes pendientes, una de bajada y otra de subida, con una nueva ralentización.

Con estos avatares la carrera iba transcurriendo y el objetivo de bajar de 4 minutos por kilómetro se desvanecía lánguidamente, cuando en los últimos 500 metros me conseguí sacudir la caraja y apretar a un ritmo de 3:36, consiguiendo un honroso 29:52 que me permitió llegar el 45 de 572 corredores, sin contar los "guerrilleros" que no cronometraban el tiempo.

Conclusión, buenas sensaciones al haber pasado con éxito dos pruebas que me permitirán encarar el objetivo de la segunda mitad del año de rebajar 40 minutos en 10 mil sin haber perdido mucha forma en vacaciones. También optimismo para las tres carreras a las que me inscrito en septiembre, y sobre todo ánimos para entrenar la semana que viene, con la Chopera cerrada madrugando para correr antes de ir al trabajo. Puff...


Maratón de Pekín

Estoy viendo la maratón en directo. Qué huevos, Chema Martínez, peleando con los keniatas, etíopes y eritreos. Primer 10 mil por debajo de 30 minutos, un ritmo brutal. Me has hecho recordar la última escena de Alatriste, el tercio de Flandes rodeado y en inferioridad, pero dispuestos para morir como leones porque es lo que toca. Pase lo que pase, Chema, te has ganado mi admiración. No caerá esa breva, pero si ganas me voy a bañar a Cibeles.

Correteos veraniegos

No te encuentras mucha gente por el canal del Duero en las tardes de verano, y a uno le gusta intercambiar saludos o palabras de ánimo con otros congéneres corredores. Lamentablemente no siempre se es correspondido, lo cual es una pena ya que encontrarse con otra persona en mitad del campo debiera inspirar simpatía, y si comparte tu misma afición con mayor motivo. Con un poco de mala uva y siguiendo algún artículo anterior, supongo que son futineros/as, a los cuales dedico estas palabras:

Si llevas cascos quizás es porque realmente no te gusta correr y te aburres, pero ¿acaso impiden hablar?

Quedas estupendo con tu polo, pero ten cuidado, el cocodrilo o cualquier otra insignia de marca puede devorarte el pezón en una distancia un poco más seria que tu sesión habitual de fútin.

Los pantalones de tenis ajustaditos son para jugar al tenis. Más concretamente en los 80. También las zapatillas de tenis. Ambos elementos sirven para hacer fútin. Trasparentar el calzoncillo degrada la condición humana.

Dar saltitos no es más estético ni hace avanzar más. Sólo hace más entretenida tu sesión de fútin.

Si corres con gorra cuando ningún otro corredor la lleva te da muchas papeletas para parecer un futinero. Si es una gorra de golf, fernandoalonso, propaganda u otros deportes más.

Esas zapatillas negras de futbito son estupendas. Para correr detrás de una bolita. Y las Puma quedan molonas en la discoteca, pero te pueden chafar los piés.

No, no eres más guapa que las demás. Yo saludo a todas las que me cruzo.

Me tienes intrigado con lo de las tobilleras lastradas, me suena a artes marciales aunque no he conocido ni leido de nadie que emplee ese arma secreta para mejorar tiempos en ningún tipo de carrera. ¿Un futineka?

Señor, suelte por favor la vara de chopo o ese bastoncillo tan ridículo que porta mientras corre, puede sacarse un ojo y salir cara la sesión de fútin.

Y a todos... no cuesta nada saludar y sonreir...

viernes, 8 de agosto de 2008

Hall of Fame (2)


Ahora sí llegó el momento. Podrían haber dado más de sí, pero no me gusta arriesgar con mis rodillas y he decidido prejubilarlas. Mis queridas zapatillas me dejan con 1,170 kilómetros encima, con mucho honor y pocas cicatrices. y un pequeño agujero de ventilación en el pie izquierdo a la altura del dedo gordo, que debe venir de serie en este modelo porque se lo he hecho a los dos pares que he tenido. ¿Será verdad que tenemos un pie más grande que el otro?




Hay gente que colecciona todas sus zapatillas usadas (véase el post de julio "Aficiones y otras disquisiciones"). A mí me da un poco de asquito guardarlas, pero también me da algo de pena tirarlas, no parecen tan gastadas y hemos pasado mucho tiempo juntos. Por eso prefiero donarlas con la ropa usada. Mientras suena la corneta, la bolsa que envuelve su cuerpo exánime envuelto en la bandera cae por el agujero del contenedor. Adiós... os recordaré... Quién sabe, quizás alguien aún saque algo de partido de ellas y consiga los tiempos que yo nunca hice.

El rey ha muerto, ¡viva el rey! Toca estrenar las nuevas, mis Asics Nimbus 9... ¡buena caza!

jueves, 31 de julio de 2008

La Diáspora

Otro medio año que pasa, otro medio año menos, como dice algún compañero. Este año se llevó los pocos días de frío y muchos de lluvia, y pronto los de calor, porque cerramos hasta septiembre. Ahora sí llegó el verano, es el último día de julio en las instalaciones de la Chopera, y el cartel de cerrado por vacaciones está a punto de plantarse.

Las duchas vacías, todas las taquillas abiertas, sin ropa, sin alboroto, los bancos desnudos. El gimnasio cerrado llevándose a los simpáticos colegas de los hierros. Las canchas desiertas, hace ya tiempo que afortunadamente desaparecieron los berridos de los futboleros semanales y sus "exquisitos" modales en los vestuarios. El sol amigo barrió también las pedantes disertaciones de negocios y mercados de algunos petimetres del pádel. Solamente los corredores, siempre discretos, pero siempre ahí, nos resistimos a abandonar las instalaciones.

Llegó la despedida al árbol de los corredores en el Paseo de Coches, ése que tiene una gran estrella blanca pintada, que indica la salida de los tres kilómetros y otras marcas, y sobre todo reúne a un variopinto grupo de toda procedencia, edad y condición con un único fin, disfrutar corriendo al aire libre de este gran parque del Buen Retiro. La Comunidad del Anillo se rompe, ahora toca el necesario descanso para cuerpo y mente, pero volveremos a juntarnos en septiembre a planificar carreras y entrenar duro. Los centauros de camisa de cuero cabalgarán de nuevo.

sábado, 26 de julio de 2008

Aficiones y otras disquisiciones

Ante el clamor popular surgido de la publicación de este blog, me veo en la obligación de hacer un comunicado.

Este diario versa sobre correr, por si alguien no se ha dado cuenta. Y no contiene referencias a mi vida personal porque para eso ya están las revistas del corazón, con historietas de gente mucho más interesante que yo.

Entonces, me han preguntado, ¿para qué sirve un blog? Pues no para mucho, comer, beber o dormir sirve para algo. Escribir en un blog, pues a lo más para practicar una actividad que requiere una cierta concentración y esfuerzo de creación. Leer un blog, si es el mío, es lanzarse a la apasionante aventura de navegar por una de las mentes más preclaras del panorama literario de esta generación. O no.

O sea, que me gusta escribir. Eso es una afición. Y correr. Eso es más que una afición. Y las aficiones son como la ropa interior: sabes que todo el mundo lleva, pero sólo los más íntimos pueden llegar a conocer el color. Y cuando descubres el hobby de alguien, es como verle los calzones, incluso te puede sorprender más porque no le pegaba que fueran fucsia. ¿Te imaginas a tu jefe revisando apasionadamente su colección de vitolas de puro? Pues en este blog yo muestro a qué dedico mi tiempo libre, ése que es puramente mío, el que no comparto con nadie. El blog podría tratar sobre muchas otras cosas que hago, pero resulta que me gusta ésta, si no te gusta el color de mis gayumbos, no mires.

A ese compañero de trabajo: yo no hago fútin (footing). Hacer fútin para un corredor es como para un coleccionista de sellos meterlos en una caja, sin orden ni cuidado ni concierto. Como para un enólogo beber calimocho. Correr implica pensar en lo que haces, cómo lo haces y para qué. Es estar pendiente de tus sensaciones, de tu cuerpo, de sus mensajes. Es conocerlo, equiparlo, entrenarlo, protegerlo. Es sorprendente con qué fiabilidad puedes conocer el ritmo al que corres. No sé qué coño es hacer fútin.

Otra aclaración a ese otro compañero: yo corro por que me gusta y por muchas otras razones, todas positivas. Para mí es disfrutar, no un calvario que tenga que padecer por no sé qué retorcida y triste causa. Tampoco es una obsesión compulsiva, y si lo fuera, quizá sea peor pensar que te sobran muchos kilos y que algún día, que nunca llega, habrá que hacer algo al respecto. Si tienes mala conciencia y poca constancia, haz fútin.

Y terminado el comunicado, pueden apagar los micros, este fin de semana el espectáculo del running se trasladó al Canal del Duero. Un magnífico recorrido paralelo al canal que partiendo desde la ermita de la Virgen del Villar en Laguna de Duero permite devorar interminables kilómetros en llano (Valladolid es la provincia menos accidentada de España). Además, puedes tener suerte y observar patos en el agua, gazapos saltando del camino...

El viernes hice un poco de calidad al caer la tarde. Dos series de kilómetro rápidas, luego dos tres miles, luego otros dos kilómetros. Disfrutando de la cadencia que te permite el llano. La anécdota curiosa fue encontrarme a otro corredor bastante lejos del pueblo, "¡pensaba que era el único loco que corría a estas horas!". "Ven al Retiro al mediodía y verás", pensé. Realmente uno siente camaradería en estas ocasiones, cuando en la soledad del campo aparece un congénere del grupo afable (los hay enfadados, quizás están haciendo fútin). Corriendo en el canal del Duero...

lunes, 21 de julio de 2008

Nivel Amarillo

La Comunidad de Madrid activó el viernes el Nivel de Riesgo 1 (precaución) ante la subida esta semana de las temperaturas por encima de los 36 grados. Supongo que eso desaconseja la práctica del deporte al aire libre, pero ¿qué hacer si no correr?

Tres de la tarde en el Retiro, 33º de media a lo largo de todo el rodaje, que además hoy ha sido tirando a rápido, y por tanto enhorabuena a la CAM, ha coincidido su predicción con mi contraste empírico. Ante el estupor de los “férricos”, o sea, los compañeros de vestuario que se dedican a mover hierros para incrementar el musculamen, me he lanzado al exterior y ha sido verdaderamente marciano, no sólo por la sensación de aridez sino por la ausencia de personas normales paseando por el parque, me faltaba la escafandra. O sea, una delicia que espero repetir todos los días de esta semana, que por otra parte promete más calor.

Por quitarme algo de empaque, hay truco: el Retiro tiene mucha sombra bajo la que correr, y muchas fuentes. Hoy he parado a beber cada 5 kms o 20 minutos aprox., aunque los días de cálida calidad la frecuencia debe ser mayor. Realmente sería más difícil repetirlo en el JC1 donde apenas hay árboles frondosos, quizás dentro de 20 años tengamos sequoyas, pero ahora, lo que se dice mucha sombra no hay.

Y de postre, por la tarde un amigo esquashero me arrastró al JC1 a un rodaje de 30 minutos que al final fueron casi 45... según el librillo no se debe hacer, pero uno es tan débil... y hay que confraternizar con los deportistas de disciplinas no atléticas, aunque usen pelotitas de goma...

En fin, para lo que unos es sacrificio para otros es vicio.

martes, 15 de julio de 2008

Hall of Fame (1)

Mis zapatillas cumplen 1,000 kms esta semana. Por eso, dedico una reseña a mis máquinas, compañeras de tantas fatigas, y desde ahora su foto presidirá la cabecera del blog, hasta que una vez viejecitas, la sustituya por la de las nuevas. Pero habrá ceremonia con pompa, como el izado de camiseta a lo alto del pabellón de la NBA.

CV de Asics Gel Landreth

1,000 kms

Con tan sólo 15 días de vida corrieron mi segunda maratón, la de Donostia, en 3:11 sin causar el más mínimo arañazo en mis piés.

Mejores marcas: 3:17 en 1 kilómetro, 11:11 en 3, ambos recorridos en El Retiro (ni llano ni recto).

Zapatillas perfectas para un corredor de pisada neutra que busque amortiguación y estabilidad y sobre todo protección de las lesiones. Para hacer muchos kilómetros a un ritmo medio.

lunes, 14 de julio de 2008

Buscando una identidad


Hoy me di cuenta que son mis primeros Juegos Olímpicos como atleta. Nunca me han gustado los eventos deportivos en la tele, pero en esta ocasión siento algo especial. Pero en estas cábalas me interesó más la cuestión: ¿soy atleta o corredor? Visto así parece un tanto trivial, pero prometo que si abro otro tipo de blog indagaré en otros conceptos más profundos que tanto tormento traen a muchos. Prefiero estar más feliz.

Según el diccionario de la Real Academia, un atleta (del lat. athlēta, y este del gr. ἀθλητής) es:

1. m. Hombre que tomaba parte en los antiguos juegos públicos de Grecia y Roma.
2. com. Persona que practica el atletismo.
3. com. Persona fuerte y musculosa.

Como no recuerdo si alguna reencarnación mía era griego, romano o de los andurriales, ni me veo un cachitas del punto tres, sólo puedo ser el segundo. Emoción, busco atletismo y ... :

1. m. Conjunto de actividades y normas deportivas que comprenden las pruebas de velocidad, saltos y lanzamiento.

Que decepción. Nada de saltos, lanzamiento... ¿y velocidad? No con mis marcas. Este término queda para la élite. Creo que por aquí no vamos bien.

Veamos corredor. Vaya, tiene diez acepciones, pondré las interesantes:

1. adj. Que corre mucho. U. t. c. s.
3. m. y f. Persona que practica la carrera en competiciones deportivas.
8. m. Soldado que se enviaba para descubrir y observar al enemigo, y para descubrir el campo.
9. m. Soldado que salía con otros a hacer correrías en tierra de enemigos.

Las dos últimas no tienen nada que ver, pero ¿a que molan? Con todas las correrías en las que he participado... estaba predestinado. Seamos serios, parece que encajo en el punto primero. Coño, ¿que será eso de "U. t. c. s."? ¿uno de tantos corredores solitarios? No, la definición no puede incluir al objeto definido. Bah, "usado también como sustantivo". Que poco glamour, nuestros académicos. Podrían poner pistas de enigmas en estos libros tan gordos y serios.

Y hasta practico la carrera en competiciones deportivas, las peculiarmente llamadas carreras populares, término que me chocó mucho cuando empecé con este deporte. Lo cual me lleva a consultar popular (del lat. populāris).

1. adj. Perteneciente o relativo al pueblo.
2. adj. Que es peculiar del pueblo o procede de él.
3. adj. Propio de las clases sociales menos favorecidas.
4. adj. Que está al alcance de los menos dotados económica o culturalmente.
5. adj. Que es estimado o, al menos, conocido por el público en general.
6. adj. Dicho de una forma de cultura: Considerada por el pueblo propia y constitutiva de su tradición.

Los puntos 1 y 2 están un poco demodés (¿qué o quién es pueblo?) El 3 y 4, bueno, afortunadamente no, no estoy mal dotado (je je je) Y los 5 y 6, bueno, tampoco veo al "pueblo" bañándose en Cibeles aunque cada uno del equipo español ganase una medalla de oro y rompiera un record del mundo. No, creo que no me gusta eso de popular.

Conclusión: soy corredor. A secas.

sábado, 12 de julio de 2008

Los martes y jueves milagro

Creo que algo así era el título de una peli de Pepe Isbert de los años 50. Sin entrar en cómo pasa el tiempo y lo que antes era españolada ahora es reliquia, y lo peor es que yo estaba allí (bueno, no tanto), ahora en verano se aplica a los entrenamientos de calidad en estos dos días.

Desde que corro en el Retiro y tengo el gusto de codearme con los habituales, con un pertinaz empecinamiento dedicamos martes y jueves a sufrir, ésto es, a hacer las series o los ritmos. Según la escuela "clásica" los 3 miles son la distancia ideal. Los "modernistas" abogan por repeticiones de distancias más cortas. Y por lo general, acabamos haciendo algo que ponga a todos de acuerdo.

Esta semana tocó un 3 mil más un mil a continuación. Un poco de sufrimiento casi gratuito cuando ya está la temporada terminada, pero que por eso mismo y por el calor que hay que soportar al mediodía, que es cuando "se celebran", cada uno de estos días se recuerda como un Alamo, un Waterloo, un Agencourt, una Numancia!

Porque de calentar tranquilamente a hacer 3 kilómetros por debajo de 3:45, como ha tocado, y a continuación otro de propina sub 3:30, visto en la distancia se me antoja una machada, además de cansarme sólo de pensarlo. Pero por si fuera poco, el sábado me castigué con 7 repeticiones de 1 km, entre 3:45 y 3:30. ¿Será el cambio de estación? Lo cierto es que el verano me ha activado, me siento más fuerte, descansado y motivado. Una buena semana de milagros, más de 70 kms en 6 días, rompiendo alguna marca como mi mejor 3k en entreno. A ver si me dura hasta las carreras de después del verano y no se me va el fuelle por la arena de la playa...