domingo, 22 de febrero de 2009

Entre canales y pinares

Esta mañana el día amaneció en Valladolid frío, nuboso y con un viento desagradable. No obstante, en previsión de que abriría y me sobraría ropa, me enfundé una camiseta técnica de manga larga y un pantalón corto. Equipé el cinturón de hidratación con poco más de medio litro de agua, un gel y el móvil, y desde la Ermita de la Virgen del Villar, en Laguna, me dispuse a recorrer los 24 kilómetros que por caminos me llevarían a Arrabal de Portillo.

Los primeros 10 son cosa fácil. Siguiendo el canal que tantas veces he recorrido, a un buen ritmo (en torno a 4:30) llego a la altura de la laguna que siempre veo de lejos, para esta vez virar y pasar por su lado. Y el primer obstáculo, una cerca electrificada. Curioso, por un lado tiene acceso libre y por otro restringido, ¿mmm, habrá vacas sueltas...?. No obstante, salto la valla en un pispás y... me encuentro en un camino entre dos alambradas. Esto no se veía en google maps. Parece que corro en el muro de Berlín, pero acelero para al cabo de tres kilómetros, cuando ya el garmin me dice que he dejado muy atrás el camino programado, preguntar a un anciano que orina despreocupado en mitad del camino.

Me demoro discreto para que termine su menester, y me da la mala noticia que no solamente tengo que desandar un par de kilómetros sino que debo cruzar el río por un antiguo puente de hierro del ferrocarril. Lo encuentro fácilmente, siguiendo a un grupo de ciclistas que se dirigen hacia allá para cruzarlo. Adelantándolos por un lado del puente mientras ellos empujan sus bicis sobre el otro, y con un tono un tanto de asombro (estamos a muchos kilómetros del pueblo más cercano), oigo que uno dice "anda, mira que chulo". Yo estoy más concentrado en donde piso, las placas de hierro no son de lo más tranquilizadoras y hay una buena caída al río.

Después del puente, el camino que debo seguir se pierde en el pinar y se convierte en mero burrajo, que así es como se llama en mi pueblo a las agujas de los pinos resecas. Sigo la flechita del gps, que me lleva a saltar una alambrada oxidada. Ya en el kilómetro 17, empiezo a estar harto: cuando encuentro caminos, son cortafuegos en los que me hundo, y si no matorral. Empiezo a sentir fatiga en las piernas de tanto desclavarlas del suelo, y me como el gel para espabilar un poco y recuperar algo de energía. Además no veo más que pinos alrededor desde hace un buen rato, y tantas camas y pisadas de jabalí dan cierta aprensión.

Pero mi gozo en un pozo: delante mío un arroyo cruza el pinar y no veo por donde vadearlo, con un metro y medio de ancho, pero muy hundido y completamente cubierto de zarzas y ramas. Busco un sitio de paso sin mucha maleza, y arrojando unas ramas sobre el agua consigo encontrar un apoyo para saltar. Unos arañazos, varias espinas en las manos para ir entretenido lo que me queda de recorrido, y a continuar. Mal, observo que los últimos tres kilómetros me han llevado 22 minutos, incluido el salto. Vuelvo a hundirme por cortafuegos y arena durante otros dos kilómetros, cuando decido pasar del gps y orientarme con el castillo de Portillo, que ya se divisa según el garmin a unos 8 kilómetros.

Por fin, un camino reciente, de tierra dura y llano. Es como una autopista comparado con lo que he dejado atrás, por lo que retomo el ritmo de 4:30 durante otros cinco kilómetros. Ya estoy cruzando el valle que divisaban los vigías del castillo desde sus almenas, oteando hacia Valladolid, y solamente me quedan un par más de kilómetros, pero cuesta arriba.

Entrada en el pueblo, y aplauso enfervorizado de las muchedumbres. No hay nadie por las calles, el día no invita a ello, pero para mí como si lo hubiera. Han sido dos horas y veinte para recorrer algo más de 28 kilómetros. No estoy descontento, el ritmo medio ha sido 4:57 incluyendo todos los contratiempos y el terreno tan adverso, y solamente he rodeado cuatro ks más de lo previsto. Tampoco he pasado frío ni calor, y he llegado de una pieza. ¡Qué aventura, corazones de invierno...!

1 comentario:

  1. PERO TÚ HAS IDO POR EL PINAR O POR EL PIRINEO? COMO ENTRETENIDO SEGURO QUE LO HA SIDO PERO LO DE VADEAR EL RIO YA HA SIDO CACHONDO. EL DOMINGO IRE AL PINAR SEGURAMENTE PERO POR TCAMINOS HOLLADOS POR EL HOMBRE

    ResponderEliminar